Agua para todos los que estamos y los que vendrán

 

Según nuestra Constitución, el agua es un bien nacional, es decir, propiedad de todos los mexicanos, no sólo de los que estamos en este momento, sino también de los que vendrán. En consecuencia, debemos ser muy cuidadosos con el uso de este recurso para permitir su justo acceso y aprovechamiento sostenible hoy y mañana, ya que es vital para el consumo humano y para todas las actividades productivas, en particular, las agrícolas.

Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad publicó “Explotadores del agua”, una minuciosa investigación en la que detecta los diversos intereses que acaparan el vital líquido y lo manejan a su antojo; que se termina comprando, vendiendo y explotando como si se tratara de un bien privado abundante, cuando no es así. El problema radica principalmente por fallas en el sistema de concesiones que están vigentes desde la expedición de la Ley de Aguas Nacionales de 1992.

Esta falla en el sistema de concesiones genera injusticias diversas. Por ejemplo: empresas mineras que dejan secas a comunidades; empresas que acaparan volúmenes de agua suficientes para atender las necesidades de una región; campesinos orillados a vender sus concesiones a grandes compañías agrícolas; particulares que se apropian de ríos; y un largo etcétera. Así, se ha generado un lucrativo mercado de títulos de concesiones con falsificación masiva y venta de documentos apócrifos.

En parte, el problema radica en que la Conagua no cuenta con personal suficiente para hacer cumplir la norma. Pese a que la Ley de Aguas Nacionales exige a los usuarios contar con un medidor, sólo el 11 por ciento lo tiene. Además, el actual sistema de concesiones permite que sean los propios usuarios los que declaren cuánta agua utilizan, en tanto que la Conagua tiene apenas 115 inspectores en todo el país para fiscalizar el uso y abuso del recurso hidráulico, lo que hace imposible su labor.

Definitivamente amigo radioescucha, urgen acciones inmediatas; expertos consideran que el año 2030 marcará la catástrofe nacional con relación al acceso de agua potable. En la actualidad, 12 millones de mexicanos no cuentan con el vital líquido. Es insostenible mantener una ley y un sistema de concesiones que considera el agua como un recurso abundante. Necesitamos adecuarnos a una realidad en la que el agua es un bien nacional que es común, pero escaso y, por ello, debemos cuidar su acceso justo y sostenible para todos, los que estamos y los que vendrán.



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