Ante las fake news, los medios de comunicación tradicionales cobran relevancia

Claudia Martínez Martell

Torreón, Coahuila (06/06/2020).– Este sábado en la Mesa de Análisis del programa Contextos, se abordó el tema “Libertad y libertinaje de expresión”;se habló de la información y desinformación en tiempos del coronavirus, las fake news contra los datos confiables y los medios en la 4T; como invitados nos acompañaron los periodistas Arturo González y Gerardo Hernández.

Al respecto, Hernández señaló que en el contexto de la pandemia, también existe una infodemia, como lo dijo en su momento el presidente de la Organización Mundial de la Salud, es decir, el uso de las redes sociales para bombardear a la sociedad con información de una manera indiscriminada con notas no confirmadas, convirtiéndolas en un arma de doble filo. Dijo que a pesar de que las redes sociales son una herramienta muy útil al alcance de un gran número de personas a nivel mundial, existen intereses que se cruzan para tratar de confundir la opinión pública.

Por tal motivo, el también director de Espacio 4, apuntó que los medios de comunicación tradicionales como la radio, la televisión y la prensa escrita cobran gran relevancia. Existen medios que se caracterizan por su seriedad, libertad, independencia y por la corroboración de la información que aportan al público; de tal manera que se debe, como sociedad, desintoxicarse de las redes sociales, no privarse de ellas, sino de darles un uso inteligente.

Mencionó que dentro de este ambiente, se encuentran grupos políticos antagónicos hacia otros gobiernos, que utilizan las redes sociales para transmitir información que les conviene y confundir a la opinión pública y aquellos que aprovechan las circunstancias para criticar al gobierno, con razón en algunos casos y en otros incurriendo en falsedad. Agregó que a esta situación se le tiene que agregar la crisis sanitaria, el entorno político de Estados Unidos y la agitación que no ha terminado con respecto a cómo el gobierno del presidente López Obrador ha manejado la emergencia

Por su parte Arturo González, manifestó que el bulo, es decir, una falsedad articulada de manera deliberada para que sea percibida como verdad, no es algo nuevo, se tienen registros desde el imperio romano; pero un caso reciente se desarrolló en la mal llamada influenza española, llamada así debido a la distorsión de la información, pues su origen fue en un fuerte militar de Estados Unidos y terminó con ese nombre porque España fue el único país que dio información puntual de lo que acontecía y no se encontraba inmersa en el proceso de la Primera Guerra Mundial, mientras que la mayoría de los países involucrados decidieron censurarla; dicha censura abrió la oportunidad para la difusión de una gran mentira, llamarla ‘influenza española’.

Algo similar ocurre en la actualidad con la pandemia del COVID-19, por ejemplo, en China hubo censura gubernamental de lo que estaba ocurriendo con los primeros brotes del virus y no se dio a conocer a tiempo; esa censura dio rienda suelta a una difusión de mentiras, aunado a eso, la negación o la mala gestión de parte de los gobiernos, abre la puerta a la reproducción de datos falsos.

Respecto a los medios de comunicación, el invitado coincidió con Gerardo Hernández, al apuntar que de esta circunstancia se originan dos oportunidades, por una parte, la audiencia terminará cansada de tanta información engañosa, que tendrá que hacer una selección cada vez más crítica de las noticias, y por el otro, una gran oportunidad para los medios de comunicación tradicionales, quienes pueden erigirse como los garantes de la veracidad y de la información periodística.

Arturo Gonzalez, por otro lado, externó que es muy peligroso hacer que los gobiernos se conviertan en los árbitros de decidir qué información es válida y cuál no; las fake news son difundidas en su mayoría por los propios gobiernos.

Al respecto, Gerardo Hernández opinó que siempre habrá una tentación autoritaria por parte de los gobiernos; en el caso de México, dijo, hay una guerra entre el gobierno y los medios de comunicación y viceversa, que contamina aún más el contexto, originando así una nueva relación entre el gobierno, el poder y la prensa. El papel de los medios es defender las liberta de expresión y la democracia.

Mientras, González manifestó que establecer una división política en México, forma parte de una estrategia del gobierno Federal para mantener ciertos controles y justificar un discurso de endurecimiento respecto a ciertas libertades y derechos.

“Llama la atención que la administración de López Obrador en vez de responder a las críticas con hechos, lo hace con descalificaciones”, destacó el periodista, quien puntualizó que sí existe un ánimo de crear mucha confusión para que la gente termine por descreer de todo, siendo lo peor que le puede pasar a una democracia.

Agregó que no hay que comprar las filias y fobias de los gobiernos, porque al fin de cuentas ellos se van y los medios prevalecen, sobretodo, aquellos que logren construir la credibilidad en su audiencia.

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