Atentado a la economía mexicana

 

Julio Santaella, presidente del INEGI, Instituto Nacional de Estadística y Geografía, reveló que en los últimos 15 meses habían quebrado un millón 10 mil 857 empresas. Si bien en el mismo período se crearon 619 mil, el saldo es negativo con 391 mil 414 emprendimientos menos. Esta situación acarreó la pérdida de 2 millones 855 puestos de trabajo que significa una disminución de casi el 20% en los empleos con relación a 2019. Los más afectados fueron los pequeños negocios con un 21.17%, seguido por las microempresas con un 20.8% de quiebras.

 

En la misma conferencia Santaella reveló que, según datos de la Encuesta sobre el Impacto Económico generado por el Covid-19 en las Empresas, 86.6% de los negocios manifestaron haber sido afectados por la pandemia. Casi el 80% de las firmas tuvieron una reducción de cerca del 50% de sus ingresos. En su gran mayoría, las empresas afectadas fueron las nacionales, las pequeñas y las micro. En contraste, sólo el 12% de las grandes sufrieron sólo alguna afectación en sus entradas.

 

Según lo expresado por Santaella, el Inegi no tiene claridad con relación a la fecha exacta en que ocurrió el quiebre de las empresas y la pérdida de empleos, aunque supone que fue durante la pandemia. En efecto, coincidimos en afirmar que la causa inmediata del desastre fue el Covid-19. Sin embargo, de la misma manera como el coronavirus mata principalmente a pacientes con co-morbilidades, la pandemia mató a tantas empresas debido al declive económico que la nación viene mostrando desde el año 2019.

 

Lastimosamente, que hayan quedrado más de 600 mil empresas y que se tenga registrado una pérdida de más de 2 millones de empleos no debe tomarnos por sorpresa. El gobierno federal no brindó ningún tipo de apoyo real y efectivo a las firmas para que lograran sortear de manera efectiva la crisis por la pandemia. Los resultados están a la vista. No fueron las grandes empresas las afectadas, fueron las pequeñas y micro, las empresas nacionales, las empresas de la clase media y baja, las que recibieron el impacto y quebraron.

 

Definitivamente, amigo radioescucha, así como en México la estrategia de salud ante el coronavirus demostró ser un fracaso que nos llevó a ser la cuarta nación en el mundo con mayor número de decesos, la estrategia industrial fue igual o más desastrosa. La decisión presidencial de no apoyar a las empresas se tradujo en una mortandad aún mayor de micros y pequeños emprendimientos, así como de puestos de trabajo. Por el mismo camino irá la aplicación de las medidas, en medio de la crisis contra el outsourcing, sino se corrige a tiempo vendrá un nuevo atentado en contra de la economía mexicana.

 



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