Aumenta el abandono de animales; perro agonizó tres días en la calle

Liliana Rincón

Gómez Palacio, Durango (19/06/2020).- Lizeth Olvera es rescatista de animales. No tiene una organización, lo hace a título personal. El jueves por la tarde caminaba rumbo a su trabajo y en el crucero de bulevar Rebollo Acosta y Jazmines, frente a las instalaciones de Tránsito y Vialidad observó un perro tirado en la calle, prácticamente en los huesos.

La gente sólo pasaba y lo veía, no hacía nada al respecto. Ella no traía más que 22 pesos que destinaría al pago de su pasaje y con ese dinero compró un agua embotellada y 10 pesos de croquetas. El perro pudo beber con dificultad. Ella solicitó ayuda a través de una página de Facebook de animalistas, recibió 500 comentarios, pero sólo cuatro personas acudieron a auxiliarla, aunque demasiado tarde.

Antes de que el perro muriera, Lizeth le pidió bolsas a una señora para subirlo a la banqueta, la mujer le comentó que el animal tenía tres días tirado en el lugar. Lizeth se quedó con él hasta que murió; sospecha que lo abandonaron en el sitio, donde la gente deja basura.

No fue a trabajar, por eso la descansaron este viernes. Ningún taxista los trasladó porque el can estaba infestado de garrapatas. Incluso una pareja llegó en una camioneta a tratar de ayudar y no lo movió para su cremación por el mismo motivo.

Me escribieron: ‘lo dejaste morir, te hubieras movido rápido’. Ni siquiera fui a trabajar; todo mundo me decía que me iba a ayudar, pero nadie vino”, lamentó.

Por su parte, el médico Veterinario Fernando Morales indicó que en los últimos cuatro años ha notado un incremento en el abandono de animales, sobre todo en los meses de enero y diciembre, y la situación ya no únicamente afecta a perros criollos, sino que ha visto casos de razas como Gran Danés, Rottweiler y un Welsh Corgi; este último se llega a vender hasta en 27 mil pesos.

Muchos de esos animales son regalos y terminan en la calle: “El problema es que gente que rescata animales también los está abandonando y es que la situación económica está tan mermada que están sufriendo por tener animales”, explicó.

Le recomendó a la población analizar si está preparada para tener una mascota, es decir, si tiene la capacidad económica para llevarla a atención veterinaria, vacunas, desparasitación; saber para qué la quieren y tomar en cuenta el tamaño de la casa, porque en la región la mayoría son de interés social.

Si la quiero nada más porque me gustan los animales, pero no tengo tiempo porque trabajo y no hay nadie quien lo cuide, termina en enfermedades y maltrato; hay que ver con cuántos puedo, con qué puedo y si tengo para tenerlos”, advirtió.

Dijo que le tocó ver una persona que tiene una zarigüeya como mascota e invitó a la población a pensar en los seres vivos, en qué es lo mejor para ellos, y brindarles espacio, además de llevarlos a consulta con veterinarios que tengan título y cédula profesional: “un animal va a una familia para brindar algo, no para quitar algo”, expresó el veterinario.

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