Brady, ya no es un niño

Fernando Benito

Las recientes declaraciones de Gisele Bundchen, esposa de Tom Brady, en las que aseguró que el mariscal de campo sufrió el año pasado una conmoción cerebral, pusieron otra vez a los Patriotas de Nueva Inglaterra en el ojo del huracán debido a que no se tiene registro de que el equipo haya reportado un problema de este tipo cuando la NFL lo exige por reglamento para cuidar la integridad del jugador.

Inmediatamente hubo reacciones al respecto, sobre todo de los medios deportivos estadounidenses que de repente observaron con incredulidad y sospecha, como es que Brady jamas ha pasado por este problema en las 17 temporadas que tiene jugando con los Pats.

Se ha lastimado rodillas, tobillos, costillas, hombros, brazos, dedos, pies y hasta pantorrillas, pero, ¡oh sorpresa!, jamas ha sufrido una conmoción, a pesar de los duros golpes que recibe constantemente de manera natural por la posición en la que se desempeña.

El quarterback 5 veces ganador del Superbowl, no se ha pronunciado entorno a esta situación, tampoco la organización de Nueva Inglaterra y solo su representante, Don Yee, dio la cara al afirmar que su cliente no fue diagnosticado con algo así en el 2016.

La NFL por su parte ha abierto una investigación trabajando en conjunto con la Asociación de jugadores para reunir más información, lo que representa sin duda alguna una nueva preocupación para los Patriotas, pues en caso de que se compruebe de que ocultaron el estado físico de su pasador, podrían ser sancionados por enésima vez en la era del head coach Bill Belichik.

Desafortunadamente si echamos mano de la lógica y consideramos los antecedentes, podemos deducir que los Pats son capaces de todo y si a ello añadimos que difícilmente una esposa va a mentir en algo tan serio, entonces nos queda como conclusión que probablemente lo que dice Bundchen es verdad.

Ahora, con todo lo que se ha manejado acerca de las consecuencias de sufrir una conmoción, nos resulta difícil creer que los propios jugadores actualmente no asuman su responsabilidad, ya que los tiempos en que los entrenadores obligaban a sus subordinados a estar en el campo lesionados han pasado y solo depende de ellos el participar en optimas condiciones, por que son los que sienten.

Eso nos lleva a pensar que el problema con Brady no es su exigente equipo, es él mismo, por haber adoptado por completo la filosofía de los Patriotas: ganar a costa de lo que sea, incluso, de su propia salud.

Comentarios a: ferben@hotmail.com

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