Burnley le saca un empate a dos goles al Chelsea

Londres, Inglaterra (22/04/2019).- En Stamford Bridge ya casi se han acostumbrado. Cada actuación meritoria viene seguida de un tropiezo. La visita del Burnley no fue una excepción. Pese a su dominio, a ratos estéril, el Chelsea cosechó un empate insuficiente para sus aspiraciones europeas ante un rival que se bastó con dos goles a balón parado y una defensa ordenada.

Tras sellar el acceso para las semifinales de la Europa League, el Chelsea buscaba regresar a la senda de la victoria en la Premier. Lo hizo con un arranque arrollador, de presión asfixiante y con Hazard como director en la parcela ofensiva. El belga fue el primero en probar a Heaton con un potente trallazo y, acto seguido, se inventó un pase de cuchara a pie parado para el remate de Higuaín, también picado, que Mee salvó bajo palos.

Excitado, Stamford Bridge rugía ante el inminente 1-0 pero sería el Burnley quien de forma inesperada abriría el marcador. Solo en la frontal tras un saque de esquina mal rechazado, Hendrick engatilló un voleón colocado que hizo inútil la estirada de Kepa.

Impasible, Hazard siguió a lo suyo. En la acción posterior sentó a su defensor por banda izquierda con un par de recortes y asistió al punto de penalti para que Kanté fusilara el empate. Tal era el nivel del Chelsea que hasta Higuaín parecía sobrado de confianza. El argentino se asoció con Azpilicueta en una baldosa antes de descoser el balón con un zapatazo sin apenas ángulo que superó a Heaton tras tocar en el larguero.

Loftus-Cheek tanteó el tercero con una rosca que acarició la escuadra, antes de que el Burnley volviera a hacer daño a balón parado. En su segunda llegada, el cuadro vinotinto colgó una falta lateral que Barnes acabaría embocando libre de marca a la red después de que dos compañeros prolongaran el cuero dentro del área.

Fiel a su propuesta, el Chelsea siguió dominando el partido a través del balón -con niveles de posesión superiores al 80%- y buscó el desempate antes del descanso. Sin embargo, los remates de Higuaín y Hazard no encontraron portería. Antes del descanso, los ‘blues’ deberían lamentar la lesión de Hudson-Odoi, reemplazado por Pedro.

Descontento con la imagen de su equipo, Sarri relevó al descanso a Kanté por Kovacic en busca de mayor creatividad en la medular. Una apuesta que se demostró intrascendente. Previsibles, los ‘blues’ se atascaban en el último cuarto de campo y solo generaban cierto peligro desde la larga distancia. La sensación era que solo un chispazo de Hazard podía desarbolar la ordenada zaga visitante.

Pero no se produjo. Ante la sobrepoblación del carril central, el belga se fijó en el flanco izquierdo, donde siempre le esperaban un mínimo de dos oponentes. Al igual que su ’10’, el Chelsea se fue diluyendo entre síntomas de cansancio y centros estériles a Giroud.

Con información de Sport

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