Caso Chivas, otro escándalo más en este fútbol de cuarta categoría

Fernando Benito

¿A alguno de ustedes le sorprende lo que acaba de suceder en el club Guadalajara con el caso de los jugadores indisciplinados? A mí en lo particular, no me sorprende en lo absoluto.

En una Liga dizque profesional, que está mal desde la cima hasta el sótano, es muy normal que pasen este tipo de cosas.

El fútbol mexicano es especialista en escándalos de cualquier índole, en los que se ven involucrados cualquiera de sus personajes, llámense jugadores, técnicos, directivos, promotores y demás participantes.

Así es que ya deberíamos estar acostumbrados a enterarnos de todas estas porquerías y dejar que siga rodando el balón, al fin y al cabo a nadie parece importarle que el llamado deporte más popular de nuestro país esté de cabeza.

Aunque debo aceptar, que en esta ocasión lo que si provocó mi hilaridad es la postura que adoptó el equipo de Chivas, que por fin tuvo la decencia de darse su lugar ante el repudiable comportamiento de estos pseudo futbolistas.

¿Estaremos ante el resurgir de la moralidad en los clubes del balompié nacional?

Probablemente es muy aventurado afirmarlo, sobre todo por que Renato Ibarra sigue jugando por ahí cuando debería estar desterrado de México luego de las arteras agresiones que cometió en contra de su pareja sentimental, pero por lo menos las acciones que tomó la directiva del Guadalajara nos hacen abrigar esperanzas de que algo puede cambiar en esta Liga que tiene un hedor muy cuestionable.

Lo irónico del asunto es que es un club el que decide poner un alto a todo esto, cuando son las instituciones deportivas las que crean sus propios ‘monstruos’. Son los clubes los que sobrevaloran, convierten en estrellas y héroes de ‘pacotilla’ a cualquier jugador que medio sabe pegarle al balón, claro, casi todas las veces en complicidad con los merolicos de los medios de comunicación.

Ayer, el Director Deportivo de Chivas, Ricardo Peláez decía: «A partir de este momento habrá tolerancia cero, no cualquiera puede vestir la playera de Chivas, sólo porque juega bien al futbol».

OK, Sr. Peláez, entendemos el mensaje, lo que no nos queda claro es eso de «solo por que juega bien al fútbol», por que la verdad, ni Dieter ‘N’, ni la ‘Chofis’, ‘Gallito’, Peña o muchos de los que militan en su equipo juegan bien, entonces, ¿por que están ahí?

Lo que de verdad debería proceder es que las instituciones deportivas ubiquen a sus futbolistas, considerando que la inmensa mayoría de ellos solo son jugadores ordinarios, que están lejos de divertir y entretener, que son para lo que fueron contratados.

Dejen de pagarles lo que no merecen, pónganlos a ganar dinero por objetivos y es posible que valoren el sitio privilegiado que ostentan, tal vez entonces decidan dejar de comportarse como ruines patanes y den el paso para convertirse en auténticos profesionales.

 

 

 

Noticias relacionadas



Comenta esta noticia
Top