CRISTALES. El desprecio por la vida propia

 

El desprecio por la vida propia

En esta ocasión nos referimos al desprecio por la vida propia, en el marco del Día Mundial para la Prevención del Suicidio que la OMS conmemora cada 10 de septiembre. Es alarmante el incremento de este problema, sobre todo, entre jóvenes de 15 a 20 años. Esto se debe, en buena medida, a la vulnerabilidad de la adolescencia, cuando este sector de la población está conformando su identidad, por lo que debemos estar alertas a las señales que denotan quienes pretenden privarse de la existencia. En nuestro país, el índice de suicidas jóvenes aumentó en los últimos años hasta ubicarse como la segunda causa de muerte, superada sólo por los accidentes.

Según datos del Inegi, en México, en 2017 ocurrieron 6 mil 300 muertes por lesiones autoinfligidas intencionalmente y representa una tasa promedio de 5.1 suicidios por cada 100 mil habitantes; de esa cifra, 2 mil 600 fueron de personas de 15 a 29 años, el rango más alto, con 25 casos por cada 100 mil habitantes. Por desgracia, el problema también afecta a menores de 10 a 14 años, con una tasa de 2 por cada 100 mil habitantes. La media nacional, como ya decíamos, es de 5.1, mientras que Durango y Coahuila se ubican por arriba, con 6.4 y 5.4 suicidas por cada 100 mil habitantes. En función de género, la tasa fue de 8.6 y 1.9 suicidios por cada 100 mil hombres y mujeres respectivamente.

Según la OMS, cada 40 segundos una persona se quita la vida, 3 mil personas lo hacen diariamente y de 20 que intentan suicidarse, uno logra su objetivo.

Los jóvenes siempre han sido un grupo susceptible y el abuso temprano de drogas, la violencia y la tecnología propician el incremento de suicidios entre ellos. De ahí la importancia de una titánica labor conjunta de sociedad civil, organismos cívicos y autoridades para transformar el deprimente y oscuro color del cristal de la desesperación con el que ven la vida quienes pretenden privarse de ella, por eldiáfano y radiante color del cristal de la esperanza con el que deben ver el futuro, de tal forma que recuperen el aprecio quienes sienten desprecio por la vida propia.

¿No lo cree Usted así…? ¡Ánimo!

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