CRISTALES. El grave retroceso del sistema educativo.

El presidente AMLO cumplió su promesa de campaña y echó abajo la reforma educativa de 2013, al aprobarse ayer en comisiones y hoy en el pleno de la Cámara la contrarreforma. Ésta sustituye el entramado jurídico con el que se trató de liberar a los profesores del yugo corporativo, crear un sistema de incentivos basado en el mérito y establecer un sistema permanente de evaluación magisterial y de la SEP en su conjunto. Todo ello se va al traste y devuelve a los sindicatos el control de la carrera de los docentes, como lo hizo Luis Echeverría en 1973, que puso sus alianzas políticas por delante de la necesidad de mejora del sistema educativo. El engendro que sustituye a la reforma de 2013 aleja aún más a México de la vanguardia en la enseñanza y lo condenará a seguir siendo un país de eternos reprobados.

La Red Educación Derechos, integrada por especialistas en el tema, lamenta que regrese y se afirme el control sindical del ingreso y promoción docente, lo que reabre la puerta a la venta, renta y herencia de plazas docentes que han hundido a nuestro sistema educativo hasta llevarlo a los niveles más bajos de desempeño; esa forma de corrupción que la 4T decidió solapar. La nueva legislación degrada al Instituto Nacional de Evaluación de la Educación al nivel de Comisión, despojándolo de la autonomía que le daba credibilidad e independencia y ahora será una oficina dependiente del titular de la SEP, por lo que será juez y parte en la evaluación de la propia secretaría y de los profesores, quienes podrán seguir siendo incapaces e ineficientes, sin que, por ello, tengan que dejar el salón de clases para capacitarse y actualizarse.

Es lamentable que haya podido más la presión de la minoría magisterial de la CNTE que la urgencia de un sistema educativo con maestros bien preparados que logren mejores condiciones salariales gracias a su desempeño y eficacia, en lugar de “pobresores” buenos para la grilla y malos para la enseñanza, lo que hará aún más difícil, si no es que imposible, cambiar el patético y nefasto color del cristal de la oscura ignorancia por el brillante color del cristal de la excelencia académica, hoy a años luz de las aulas ante el grave retroceso de nuestro sistema educativo.

¿No lo cree Usted así…? ¡Ánimo!

Noticias relacionadas



Comenta esta noticia
Top