CRISTALES. El principio de una Patria nueva y el fin de un país de idiotas

En alguno de los Cristales anteriores recordábamos que en la antigua Grecia, el término idiota se le asignaba a todos aquellos que no se ocupaban de los asuntos públicos, los que no viven en el mundo real porque no hablan de él con los otros ni les interesa lo que está más allá de su entorno inmediato. ¿Le suena familiar? ¿Cuántos mexicanos carecen de información y capacidad de análisis crítico, que consideran que la política es sólo para los políticos y renuncian a su calidad de ciudadanos activos para ser habitantes pasivos? Así, la elevada cantidad de idiotas de un país es directamente proporcional a la baja calidad de sus gobernantes que cobijan su ineficiencia y corrupción bajo el manto de la indiferencia, el valemadrismo y la indolencia de la gran mayoría despreocupada de lo que sucede en su entorno político y social que no se ocupa de informarse ni de estimular su capacidad de análisis crítico.

Los ciudadanos activos somos conscientes de la necesidad de estar al tanto del acontecer regional y nacional, de dejar de ser pasivos espectadores para convertirnos en activos protagonistas de los cambios que exige el país; de participar en el quehacer público, a pesar de los vicios, las trampas y corruptelas tan comunes. Debemos dejar de ser un país de idiotas, en la acepción griega de la palabra, y convertirlo en uno de gente comprometida con la democracia que torna los riesgos en oportunidades de crecimiento. No permitamos que la apatía siga hundiéndonos en el subdesarrollo social, político y económico en el que estamos inmersos desde tiempos ancestrales.

En el año que recién inicia propongámonos a lograr un masivo despertar de conciencias que active la participación ciudadana y asumir el compromiso como individuos y como sociedad de ser artífices del cambio. Con la fuerza de la unidad y una visión conjunta de país libre de corrupción, injusticia, ignorancia, desigualdad e ineficiencia gubernamental, podremos transformar el confuso y difuso color del cristal que nos impide ver el potencial que tenemos como nación, por el diáfano color del cristal con el que debemos ver el principio de una Patria nueva y el fin de un país de idiotas.

¿Está Usted dispuesto…? ¡Ánimo!

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