CRISTALES. El respeto a las preferencias sexuales diferentes

México es, después de Brasil, el país con más crímenes por homofobia. Casi medio millar de personas fueron asesinadas por su condición sexual en seis años durante el gobierno de EPN, mientras que en 17 estados del país, entre ellos Coahuila, el matrimonio igualitario es una figura jurídica reconocida. El discurso de odio se manifiesta contra un sector de la sociedad cada vez más visible en una nación donde ser homosexual es blanco de estigma que va del insulto y la agresión física hasta la cárcel e, incluso, la muerte. Los homicidios por homofobia, en su mayoría, se quedan en la sombra y no llegan a ser estadística oficial. Aun así, son más de dos mil crímenes por homofobia los que se tienen registrados en los últimos 23 años en nuestro país, según las autoridades. La incipiente cultura de la inclusión tiene un largo camino por recorrer.

Por todo lo anterior, es positivo que en el marco del Día Internacional contra la Homofobia, el presidente Andrés Manuel López Obrador anunciara desde Palacio Nacional, la firma de un decreto para celebrar el Día Nacional de la Lucha contra la homofobia, lesbofobia, transfobia y la bifobia, y ayer, la SRE instruyó a todas las oficinas consulares de México en el mundo a celebrar el matrimonio entre ciudadanos mexicanos, sin distinción de sexo. Otro dato que resulta revelador e ilustra el grado de desesperación que vive este sector poblacional: la encuesta sobre Discriminación por Motivos de Orientación Sexual e Identidad de Género del Conapred reveló que casi la mitad de las personas de la comunidad Lésbico, Gay, Bisexual, Transexual, Transgénero, Travesti e Intersexual ha tenido algún pensamiento suicida, y 1 de cada 5 lo ha intentado alguna vez.

Sea cierto o no que detrás de un homofóbico hay un homosexual de clóset, lo que sí es verdad es que debemos estimular la cultura de la inclusión para cambiar el retrógrado color del cristal de la intransigencia por el progresista color del cristal de la tolerancia hasta que se logre imponer el respeto a las preferencias sexuales diferentes.

¿No lo cree Usted así…? ¡Ánimo!

Noticias relacionadas



Comenta esta noticia
Top