CRISTALES. El virus de la desinformación y las fake news

En el informe Mentiras Virales: la desinformación y el coronavirus, Artículo 19, organismo de periodistas, señaló que “El mundo ha tenido problemas para discernir entre hechos y ficción. Algunos han adoptado creencias o prácticas que profundizan los riesgos a la salud en lugar de mitigarlos. Entre los mitos que circulan en Internet y otras partes hay afirmaciones de que el uso de secadoras de manos, el consumo de ajo y la ingesta de cloro pueden curar la infección, que los orígenes del brote residen en armas biológicas chinas o de EU. Entre más falsedades, también hay cifras exageradas de la infección, así como descripciones inexactas de las políticas de los gobiernos. La desinformación sobre el COVID-19 ha circulado más que la información de fuentes como la OMS y los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades”.

Los sectores desprotegidos son más vulnerables por la falta de acceso a la información confiable de las medidas preventivas a seguir y por la dificultad para seguir las recomendaciones sugeridas por el Gobierno, como aislarse y dejar de acudir a trabajar; así, la población más pobre tiene que decidir si muere por hambre o muere por el virus. Otro reto importante es informar a los pueblos indígenas en su lengua respectiva, ya sea a través de radios comunitarias, de las juntas ejidales o de los organismos cívicos que trabajan en la zonas marginadas. El escritor israelí Yuval Noah Harari advierte que en la lucha contra el coronavirus es más importante la información que el aislamiento y la ventaja de los humanos sobre los virus es la capacidad de intercambiar información, lo que no pueden hacer dos coronavirus en países distintos, pero los humanos sí. Con información oportuna y confiable México puede aprender la lección antes de que sea muy tarde.

Por desgracia, la mayoría de los mexicanos se deja llevar por informaciones distorsionadas y noticias falsas, acrecentando la psicosis social; de ahí la necesidad de cambiar el confuso y difuso color de la recepción y transmisión de mensajes alarmistas e infundados, por el preciso y conciso color del cristal de los datos provenientes de fuentes fidedignas y confiables para matar al virus de la desinformación y las “fake news”.

¿No lo cree Usted así…? ¡Ánimo!

Noticias relacionadas



Comenta esta noticia
Top