CRISTALES. La metamorfosis de burros a búhos

 

Somos un país de burros. A estos animales se les identifica con los alumnos desaplicados o reprobados, mientras que los países de búhos, que son aves que representan a los estudiantes sabios o cerebritos, siguen siendo China, Dinamarca y Singapur. Así lo confirma una vez más la OCDE en la edición de 2018 de su Programa de Evaluación Internacional de Estudiantes (PISA por sus siglas en inglés). Y es que sólo el 1% de los estudiantes mexicanos obtuvo un desempeño del nivel más alto en la competencia, cuando el promedio de la OCDE es del 16%. Además, 1 de cada 4 alumnos no supera las pruebas más básicas de lectura, ya que no puede identificar la idea principal de un texto o tiene dificultad para conectar distintos elementos informativos procedentes de diferentes fuentes.

Peor aún, ni siquiera 1 de cada 10 puede distinguir entre hecho y opinión al leer sobre un tema que no les es familiar, lo que augura futuras dificultades en un mundo cada vez más volátil y digitalizado, según los autores de este estudio. El informe PISA 2019 evaluó a 600 mil alumnos de 15 años de edad en 79 países y jurisdicciones con un foco especial en la comprensión lectora, pero no es novedad que México se ubique siempre en los últimos lugares. Lo más paradójico es que nuestro país gasta el 17% de su presupuesto total en educación, más que las otras naciones de la OCDE cuyo promedio es el 11%, pero no se reflejó en los alumnos, ya que fue el país con el gasto acumulado más bajo por estudiante de entre 6 y 15 años de edad: 29 mil dólares, que equivale a menos de un tercio del promedio de gasto de la OCDE: 90 mil 560 dólares. La diferencia es que aquí el 85% del presupuesto se va a la nómina.

Por desgracia, la contrarreforma educativa de la 4T no alimenta la esperanza de una mejoría, aunque el presidente López Obrador aseguró esta mañana: Nosotros vamos a mejorar la calidad de la enseñanza y mejorar la educación. Ojalá que así sea, porque un anhelo ancestral de los mexicanos es cambiar el vergonzoso y dañino color del cristal del atraso y el subdesarrollo escolar por el orgulloso y saludable color del cristal de un sistema educativo de 1er mundo para lograr la ansiada metamorfosis de nuestros estudiantes burros a búhos.

¿No lo cree Usted así…? ¡Ánimo!

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