CRISTALES. La torcida vara de la justicia

Si es cierto aquello de que “con la vara que mides serás medido”, entonces habrá que ver si la vara de la justicia mide igual al investigador y académico Sergio Aguayo y al exgobernador de Coahuila Humberto Moreira. El pasado 29 de marzo un juez falló a favor de Aguayo en la demanda que el exmandatario interpuso en su contra en 2016 por supuesto daño moral, al concluir que Moreira no acreditó su acción. Pero la semana pasada, Sergio Aguayo recibió un revés judicial, al revocar la sentencia, argumentando que sí se le causó daño moral a la parte actora, afectando su honor. Al respecto, la defensa de Aguayo lamenta que ‘’este litigio ilustra la creciente utilización de las demandas por ‘daño moral’ para acosar a periodistas, por lo que esa decisión a favor de Moreira, no sólo afecta a una importante voz crítica en México, sino a toda la sociedad mexicana y, sobre todo, a los que desde los espacios de opinión en medios de comunicación hacen un contrapeso a las estructuras de poder para luchar contra la injusticia, la corrupción y la impunidad”.

La columna de Aguayo se escribió cuando Humberto Moreira fue detenido en España y sus afirmaciones, asegura su defensa, tenían información sólida y documentada, a diferencia de las acusaciones que hizo el exgobernador en contra de Felipe Calderón en el que lo llamó “malandro, borracho, asesino y ratero” en el video https://www.youtube.com/watch?v=VteYRT-tD1o en el que le dice: “Tú sí estás embarrado con el narcotráfico, Calderón, estás hasta las chanclas, no te hagas” y afirma que “son pocos los minutos del día que pasa sin estar briago”, frases que sí dañan el honor de una persona y, lo paradójico e irónico del caso es que Moreira, que acusa de daño moral a Sergio Aguayo, se exprese públicamente de esa forma de Calderón, sin dar pruebas ni fundamentar sus alegatos.

La diametral percepción del nivel de calidad moral del exgobernador y el académico habla por sí sola y Usted tiene la mejor opinión al respecto. Pero habría que ver si el sistema judicial que nos rige es capaz de cambiar el triste y patético color del cristal de la balanza inclinada a los intereses ajenos al Estado de derecho por el alentador color del cristal de la equidad y rectitud que logre enderezar la torcida vara de la justicia.

¿No lo cree Usted así…? ¡Ánimo!

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