CRISTALES. La tortuga del crecimiento y la liebre de la pobreza

En la metafórica carrera de la pobreza contra el crecimiento, éste parece ser la tortuga y aquélla la liebre, por la lentitud con que corre el mejoramiento de las condiciones de vida de millones de mexicanos y la rapidez con la que corre el deterioro económico. La población nacional se colocó a la altura –o mejor dicho la bajura- de países como El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua en cuanto a los elevados porcentajes de pobres. La CEPAL, que es  la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, advirtió en el estudio “Panorama Social de Latinoamérica 2019” que el 41.5% de los mexicanos se encuentra en el umbral de la pobreza y el 10.6 en pobreza extrema. “Entre 2014 y 2018 la pobreza se redujo a un ritmo de 2.1% por año, lo que resulta un ritmo muy lento, pero aumentó la pobreza extrema.

En otras palabras, la buena noticia es que hay menos pobres, pero la mala es que hay más miserables y la peor es que la desigualdad del ingreso es aún más alta que la que registra la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares. Otro dato para alimentar el pesimismo es que el decremento de la pobreza en México es más lento que en la mayoría de los países de Latino América. Los retrasos en la ejecución del presupuesto, los bajos niveles de inversión y el nuevo modelo económico fueron considerados por la CEPAL como los componentes de la situación actual de México, que ha registrado nulo crecimiento en los tres primeros trimestres del año, lo que incide en la lenta recuperación del poder adquisitivo de los que menos tienen.

Es acertada la decisión de otorgar recursos públicos a los más pobres, pero es importante acompañar estas acciones con empleos mejor remunerados, porque las dádivas no van a resolver el problema de fondo; de ahí que a la 4 T le quedan 5 años para enfrentar el reto de cambiar el deprimente color del cristal con el que millones de mexicanos pobres ven su precaria situación, por el alentador color del cristal de la esperanza con el que deben ver la anhelada recuperación de su poder adquisitivo, para reducir la brecha entre los pocos que tiene mucho y los muchos que tienen poco… o nada, y que se haga realidad la fábula en la que la tortuga del crecimiento logre ganarle la carrera a la liebre de la pobreza.

¿No lo cree Usted así…? ¡Ánimo!

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