CRISTALES. Las patadas al Estado de derecho

¿Cómo aspirar a un sólido Estado de derecho si es el mismo gobierno -sea del partido que sea- el que lo agarra a patadas? Dígalo si no doña Olga Sánchez Cordero, secretaria de Gobernación y exministra de la SCJN, quien informó que está dialogando para lograr la paz con grupos armados que violaron la ley y mancharon de sangre los territorios donde operan. Ya con anterioridad en otros gobiernos mucho se habló de la negociación con un determinado grupo del crimen organizado y el presidente sucesor lo hacía con otro cártel en lo que se denominó la teoría del péndulo. Otra patada al Estado de derecho. Los países que se precian de ser serios no negocian con delincuentes porque saben que el castigo penal a toda conducta delictiva es el único camino que se debe seguir para preservar la legalidad y el orden social.

¿Más ejemplos de patadas al Estado de derecho?: La regularización de los “chocolautos”, la condonación injustificada de impuestos, la sistemática violación a las leyes y reglamentos que se solucionan con la tradicional mordida, la injusta prisión preventiva que mantiene encarcelados por años a inocentes, la designación de jueces y magistrados sin preparación, capacidad ni experiencia, la venta de la justicia al mejor postor y un largo etcétera que le impide a este país nuestro aspirar a ser una nación desarrollada. ¿Será tan difícil entender que el respeto a la ley es la única manera de vivir en forma civilizada? Porque aquí, contrario al primer mundo, suele premiarse a quien la incumple y menospreciar y calificar de tonto al que sí la cumple.

Vivimos en una sociedad sin rumbo que naufraga en el mar de la ilegalidad, por lo que urge un golpe de timón, empezando por educar a las generaciones que tomarán las riendas de este país, para que cambien el patético color del cristal del desdén a la ley por el promisorio color del cristal del respeto a las normas legales y los códigos de ética, que es la única vía por la que vamos a aspirar a convertirnos en una auténtica nación progresista y desarrollada en la que, por fin, dejemos de darle de patadas al Estado de derecho.

¿No lo cree Usted así…? ¡Ánimo!

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