CRISTALES. Los grandes absurdos del gasto público 

Los grandes absurdos del gasto público

En eta ocasión nos referimos a los grandes absurdos del gasto público, cuyos ejemplos se multiplican en los tres órdenes de gobierno.Para muestra, estos botones: Los estados recibieron subsidios para 71 programas de educación, salud, desarrollo social y finanzas, entre otros, pero a tres meses de terminar el año, 20 de ellos no han ejercido el presupuesto asignado y que suma 4 mil 290 millones de pesos. Se trata de planes presupuestarios dedicados a jóvenes, mujeres y sectores sociales como salud, educación y búsqueda de desaparecidos. El análisis Los subsidios para entidades federativas en 2018, publicado por el Centro de Estudios de las Finanzas Públicas de la Cámara de Diputados revela que en el presupuesto de egresos de 2018, a los subsidios se destinaron 535 mil 800 millones de pesos, pero están en tela de juicio por la opacidad, la desinformación, el subejercicio y, en varios de ellos, el nulo ejercicio de los recursos.

Otros ejemplos de cuestionamientos al gasto público: el gobierno de Coahuila erogó de enero a junio de este año en obra 398 mdp, 1.8% del presupuesto, pero al pago de la deuda destinó 4.6 veces más: mil 825 millones, equivalentes al 8.2% del presupuesto. En el caso de Durango, en 2017 erogó mil 600 mdp en inversión pública, 4% del presupuesto, pero al pago de la duda destinó 3.9 veces más: 6 mil 300 millones, equivalentes al 16% de su presupuesto. Por su parte, el Municipio de Torreón le paga a un empleado, cobrador de Plazas y Mercados, 107 mil 380 pesos mensuales, más de 30 mil pesos por arriba del salario del alcalde. Ese trabajador gana 80 veces más que un peón de Parques y Jardines, cuyo sueldo es de mil 340 pesos al mes. ¿Qué le parece?

Estos pocos botones de muestra revelan cómo se las gastan en el gasto del erario quienes deberían darle prioridad a las necesidades de los gobernados antes que a otros rubros menos importantes para la ciudadanía. De ahí la exigencia de que la clase política transforme el confuso color del cristal con el que la comunidad ve el manejo irresponsable de los recursos públicos, por el claro color del cristal con el que debe ver el mejor destino de sus impuestos para ponerle fin a los grandes absurdos del gasto público.

¿No lo cree Usted así…? ¡Ánimo!

Noticias relacionadas



Comenta esta noticia
Top