CRISTALES. Mucha cantidad de dinero y poca calidad educativa

 

Mucha cantidad de dinero y poca calidad educativa 

Nos referimos en esta ocasión a la gran cantidad de dinero que se gasta –ya que no se puede decir que se invierte- en el rubro educativo y que contrasta con la poca calidad de la enseñanza que reciben nuestros niños y jóvenes mexicanos. Y es que, aun cuando la educación tiene el 17% del presupuesto total, que es superior al 11% que destinan en promedio los países de la OCDE, México erogó 29 mil dólares por estudiante, menos de un tercio de los 90 mil 600 dólares promedio de la OCDE. Y aunque el 85% del presupuesto educativo se va a la nómina, el monto de ésta es bajo frente a otros países miembros de la OCDE. Peor aún: 36 programas que no son prioritarios, como publicidad e imagen del titular de la SEP, tuvieron un sobregasto de hasta 3 mil por ciento; y otros 34, que sí son importantes como proyectos de equidad de género y profesionalización docente, tuvieron subejercicios.

El Centro de Investigación Económica y Presupuestaria analizó el presupuesto educativo de 2016 que fue de 723 mil 600 millones de pesos, pero el que se ejecutó por las dependencias y entidades ascendió a 741 mil 118 millones; 17 mil 467 millones más del presupuesto aprobado. Para darnos una idea de lo que representa este irresponsable manejo del erario, el sobregasto suma dos veces el presupuesto del Programa de la Reforma Educativa y es más de lo que se destina a becas de manutención en todo el país. Y los programas que sobre gastaron en 2016, que no cuentan con reglas de operación específicos, también lo hicieron en 2015, 2014 y 2013. ¿Qué le parece?

El excesivo gasto en la nómina para mantener un obeso aparato burocrático y una gran cantidad de profesores mal preparados –no todos, por supuesto- así como una cifra indeterminada de “comisionados” que cobran como maestros pero no están en las aulas, así como de aviadores y parásitos sindicales, provoca que no quede dinero para infraestructura escolar ni para material educativo ni capacitación a profesores para la evaluación docente que, dicho sea de paso, el próximo gobierno pretende eliminar junto con la reforma educativa, por lo que se ve difícil que el deprimente color reprobado del cristal con el que se observa al sistema de enseñanza,cambie por el claro y alentador color del cristal con el que debemos ver la educación nacional para revertir la mucha cantidad de dinero y la poca calidad educativa.

¿No lo cree Usted así…? ¡Ánimo!

 

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