CRISTALES. Poderes Legislativo y Judicial al servicio presidencial 

 

Poderes Legislativo y Judicial al servicio presidencial

En esta ocasión nos referimos al largo y sinuoso camino que ha tenido que pasar este país nuestro para tratar de consolidar la separación de poderes y el dominio que el Ejecutivo históricamente tuvo sobre el Legislativo y el Judicial. Hace poco más de dos décadas, en 1997, cuando el PRI perdió por primera vez en casi 70 años la mayoría en el Congreso, y Ernesto Zedillo tomó la sabia decisión de darle autonomía a las decisiones de jueces y magistrados, hasta entonces sujetos a la voluntad presidencial, México vio elprincipio del fin del poder omnímodo y autoritario del primer mandatario de la nación, que continuó en los dos sexenios panistas de Fox y Calderón y en el primero y último del PRI en el presente siglo.

Sin embargo, en el gobierno de la 3ª alternancia y la 4a transformación, todo parece indicar que, como los cangrejos, vamos a ir para atrás en esta materia. Así se vislumbra con la mayoría legislativa de Morena en ambas cámaras, cuyos legisladores no tuvieron empacho en gritar al unísono: ‘Es un honor estar con Obrador’; y con en el Poder Judicial, ante la terna que envió AMLO para ocupar el lugar que deja José Ramón Cossío en la Suprema Corte de Justicia, ya que ambas candidatas son morenistas: Celia Maya quiso llegar al Senado y Loretta Ortiz fue diputada, mientras que Juan Luis González fue presidente del Tribunal Superior de Justicia capitalino durante el gobierno de López Obrador en la Ciudad de México. Con esos antecedentes, ¿qué se puede esperar de la autonomía e imparcialidad que deben imperar en el Poder Judicial?

Por su parte, Leticia Bonifaz quedó fuera de la terna, no obstante su buena trayectoria y prestigio que le valió el apoyo de diversos organismos civiles por su historial en materia de derechos humanos, lo que confirma, una vez más, que no son los mejores los que llegan, sino los allegados al Tlatoani. De ahí la urgencia de mayores contrapesos al poder para cambiar el deplorable color del cristal del regreso al pasado autocrático por el alentador color del cristal de la transición al futuro democrático y plural que conjure el peligro devolver a los nefaStos tiempos de los Poderes Legislativo y Judicial al servicio presidencial.

¿No lo cree Usted así…? ¡Ánimo!

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