CRISTALES. Política: mercancía al mejor postor

Política: mercancía al mejor postor 

Nos referimos en esta ocasión a la política, que debería ser el sublime arte de servir al ciudadano, degradada a burda mercancía sujeta al mejor postor.

La devaluación de la actividad política se manifiesta en todos los ámbitos del quehacer público en los tres niveles y poderes de gobierno. En el plano del Ejecutivo federal, ayer se informó de los 700 mdp en efectivo que la Sedesol y la Sedatu de Rosario Robles esfumaron través de triangulación de depósitos a empresas fantasma; esto, aparte del desvío de los otros mil 300 millones que ya había detectado en febrero la ASF en esas secretarías. 

En el plano estatal, en Puebla, el gobierno panista ofrece 30 mdp a diputados y regidores de Morena para que apoyen sus propuestas en el Congreso local.

En Chiapas gobernado por el senador con licencia Manuel Velasco Coello, 46 mujeres que resultaron elegidas como regidoras ydiputadas, renunciaron para ceder sus lugares a hombres, lo que lleva a preguntar ¿de cuánto fue el “arreglo”? Y en Coahuila, aún se comenta el chaquetazo de las diputadas locales de Morena y UDC, para apoyar al PRI que, por primera vez en su historia, perdió la mayoría en el Congreso, votando en contra dos puntos de acuerdo presentados por el PAN. En cuanto al Poder Judicial, es indignante el descarado y cínico nepotismo con el 51% de magistrados y jueces que tienen al menos a un familiar laborando ahí, de los que el 93% carece de los méritos y la preparación mínima, por lo que el senador Ricardo Monreal -el mismo que justificó la licencia de Manuel Velasco para regresar a terminar de roer el hueso de la gubernatura- propuso un punto de acuerdo para combatir las redes familiares y el conflicto de interés en el Poder Judicial. 

Y así podríamos continuar con la larga lista de casos en los que el detestable color del cristal de la codicia económica con el que muchos políticos ven el oportunismo de medrar en el sector público, contrasta con el límpido color del cristal del verdadero espíritu de servicio con el que la clase gobernante debería ver su noble labor, de tal forma que la comunidad nacional pudiera ver cumplido elanhelo de rescatar la esencia de la política como instrumento para mejorar las condiciones de vida de la sociedad y que deje de ser vulgar mercancía subastada al mejor postor. 

¿No lo cree Usted así…? ¡Ánimo!

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