CRISTALES. Urgente reforma educativa

 

En esta ocasión nos referimos al pésimo nivel educativo que prevalece en el país, cuyo panorama parece agravarse luego de que el presidente AMLO dijo hoy que enviará un memorándum a las secretarías de Educación, Hacienda y Gobernación para que quede sin efecto la Reforma Educativa, en tanto se llega a un acuerdo en la materia. Si en los países de primer mundo se critica a la educación escolarizada, definiendo a la escuela como la institución ‘en la que se aprende a sobrevivir desaprendiendo a vivir’ -según palabras del escritor y filósofo belga Raoul Vaneigem, qué se dirá de los subdesarrollados como el nuestro, sin metodologías eficientes de enseñanza y sin continuidad en los programas pedagógicos que se van cambiando en cada nueva reforma implementada por políticos y no por docentes ni especialistas.

La Reforma Educativa de 2013 no fue bien planeada ni gestada con tiempo suficiente para consolidar un proyecto serio y efectivo, pero constituye un avance al quitar de las manos del gremio magisterial el control de las plazas y obligarlos a evaluar su desempeño. De ahí que el reto del actual gobierno es enfrentar el rezago que padece el 25% de la población en edad escolar; el excesivo gasto corriente del sector que alcanza el 97% de su presupuesto y sólo el 1% destinado a la inversión en educación, aunado a la baja calidad educativa y al conflicto magisterial contra la evaluación de profesores y contra el nuevo Servicio Profesional Docente, entre otros.

Urge cambiar el nefasto color del cristal de nuestro subdesarrollo educativo por el venturoso color del cristal de la calidad y la excelencia de nuestro sistema de enseñanza. Esto sólo se podrá lograr mediante una reforma que incluya continuidad, transparencia, planeación, evaluación continua a todos los docentes y alumnos, diagnósticos certeros y estrategias que eliminen la desigualdad y los desequilibrios educativos; en pocas palabras, un sistema de enseñanza en el que no se prepare sólo para sobrevivir sino para aprender a vivir, mediante el desarrollo de una inteligencia creadora, humana y constructiva. Difícil… pero no imposible.

¿No lo cree Usted así…? ¡Ánimo!

Noticias relacionadas



Comenta esta noticia
Top