Desastre monumental

 

La Auditoría Superior de la Federación en su informe de resultado de la fiscalización sobre la Cuenta Pública 2019, ha encontrado una serie de irregularidades en los proyectos más emblemáticos de la 4T. De acuerdo con la investigación, los proyectos federales presentan un alto riesgo de no ser rentables, no son transparentes en relación con las contrataciones, están mal diseñados y algunos se comenzaron a construir antes de contar con los permisos correspondientes.

En el caso de la cancelación de la obra del Nuevo Aeropuerto Internacional de México, la ASF determinó que el costo real de esta desición era de 331 mil 996 millones de pesos, cifra que es un 231% superior a la que había anunciado el Gobierno Federal. La Auditoría indicó que incluso el monto total será mayor debido a que está todavía pendiente el pago del 70% del valor de los bonos emitidos para financiar el proyecto. Con respecto al aeropuerto de Santa Lucía, la ASF manifestó que la Sedena no entregó información completa arguyendo motivos de “seguridad nacional”.

En relación con el programa “Jóvenes Construyendo el Futuro”, la averiguación reveló que se habían entregado apoyos a 68 personas ya fallecidas por un monto de 482 mil pesos. De igual manera, de siete Centros de Trabajo adscritos al programa que fueron investigados, se detectó que cuatro de ellos presentaban irregularidades. Por ejemplo, en uno de los centros las oficinas no pudieron ser ubicadas y en otro la dirección ofrecida se correspondía a una casa habitación. En total se determinó un posible daño por 5 millones 396 mil pesos por los pagos realizados a 718 beneficiarios.

En el caso del Tren Maya se señaló que no se proporcionó información suficiente a la población indígena para que pudiesen aceptar el proyecto con pleno conocimiento de causa. Con respecto a la Refinería Dos Bocas se arguyó que la obra inició antes de obtener los permisos ambientales correspondientes, lo que provocó que no se tomara en cuenta los riesgos de inundación y erosión que tiene el terreno. Con relación a la Secretaría de la Función Pública que se supone existe para impedir la corrupción, la ASF denunció que el ente mostró resistencias al no permitir el acceso al equipo auditor y sus servidores se negaron a comparecer.

Definitivamente, amigo radioescucha, la revisión que de la cuenta pública del año 2019 ha realizado la Auditoría Superior de la Federación es sólo un abreboca de lo que parece ser el desastre administrativo monumental de la 4T. Ya el presidente Andrés Manuel López Obrador se apresuró a responder diciendo que, como siempre, él tiene otros datos y que la ASF se está prestando a las campañas de sus adversarios. Mientras tanto, queda de la ciudadanía exigirle transparencia y respeto al Gobierno Federal para que rinda cuentas tal y como está legalmente establecido, a fin de de que su gestión no termine siendo lo que hasta ahora: un desastre monumental.

 

 



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