El mundo que viene es de trabajo colaborativo, advierte el Observatorio Educativo de La Laguna

Claudia Martínez Martell

Torreón, Coahuila (26/06/2020).- Este viernes en el programa Contextos estuvieron como invitados Armando Paredes, del Observatorio Educativo de La Laguna, y Manuel Rodríguez, estudiante de Comunicación, quienes hablaron de la investigación que llevaron a cabo para conocer los alcances de la educación a distancia implementada por la contingencia sanitaria.

‘Más tareas no garantizan un mayor aprendizaje’, fue una de las conclusiones a las que se llegó en este estudio, además arrojó el dato de que el 50 por ciento de los alumnos, padres de familia y maestros sintió estrés durante el desarrollo de las actividades académicas y un 20 por ciento se dijo angustiado; lo anterior a través de encuestas realizadas hace dos semanas.

Manuel Rodríguez, detalló que a los padres se les cargó más el trabajo con la revisión de tareas, a los alumnos se les complicó la forma de tomar las clases, mientras que los maestros y directivos también presentaban considerables niveles de estrés.

Armando Paredes manifestó que una característica muy fuerte del modelo educativo en el país, es la parte del acompañamiento. La necesidad de los padres, estudiantes, docentes y directivos de ‘la presencia’ fue algo que se vio reflejado en los resultados, lo que se llama un acompañamiento síncrono, es decir, no se ha evolucionado a la cuestión asíncrona, y ¿qué fue lo que se hizo?, se trató de pasar el aula tradicional a un modelo digital.

Apuntó que una de las características del trabajo en línea, es la integración de redes de trabajo y es precisamente la falta de estrategia pedagógica de docentes e instituciones educativas para fomentar el trabajo colaborativo, la carencia más importante que se tiene. El modelo educativo actual no deja al estudiante a que experimente, generalmente controla los procesos de aprendizaje y a lo que se tuvo que apostar fue a que llegaran a donde sus capacidades e intereses les permitieran. El integrante del Observatorio Educativo de La Laguna, reconoció que efectivamente no se estaba preparado para esto y consideró que todavía no se está.

Respecto a las videollamadas, Manuel Rodríguez, dijo que no fueron del agrado de los estudiantes, debido a que no podían participar todos en grupo, el maestro sólo daba su clase, tomaban apuntes y era todo. De hecho, los alumnos señalaron no estar aprendiendo casi nada en las clases virtuales.

Armando Paredes dijo que hay que entender que en esta nueva forma de enseñar, la interacción docente-alumno no es la única, hay mucho más tiempo de interacción de alumno-alumno, lo que tiene que ser aprovechado, por ejemplo, de la comunicación que circula en sus grupos de Whatsapp, surgen otro tipo de intereses que finalmente son como un currículum oculto y que va más acorde con la realidad.

Otro punto que puso sobre la mesa, es el abuso de una estrategia. No sólo se trata de cátedra sino hacer uso de foros de debate, pláticas, utilizar diversas plataformas y, sobre todo, flexibilizar, porque cada alumno tiene un ritmo particular de aprendizaje. Se tienen que dejar de lado las actividades que conllevan una evaluación tradicional, porque no se encuentra en un ambiente tradicional de aprendizaje, por eso insistió en fomentar el trabajo colaborativo, que entre ellos decidan las plataformas o herramientas a usar para desarrollar el tema a tratar.

“Por ahí hay un video que habla de lo que aprenden los niños sobre los videojuegos y el colofón de esta conferencia es: el mundo que se viene es un mundo de trabajo colaborativo. Entonces, tenemos que aprender los docentes a darle al alumno el espacio de trabajo colaborativo sobre proyecto”, subrayó el invitado.

En este tipo de esquema, agregó, lo que menos importa es la calificación, porque vas acompañando al equipo de trabajo en los procesos que van surgiendo sobre cómo tomar decisiones, hay que enseñarlos a tomarlas.

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