El Torreón que queremos

 

El IMPLAN, Instituto Municipal de Planeación y Competitividad de Torreón ha presentado una actualización del Plan Director de Desarrollo Urbano. El documento procura una visión de la ciudad a 20 años y contempla la relación con el entorno urbano, uso de suelos, vialidad, parques, arborización, centros de atención a adultos mayores, estaciones de intercambio modal de transporte, entre otros aspectos. Asimismo, la propuesta delinea hasta dónde puede crecer la ciudad y cuáles son las zonas de riesgo.

El Plan Director de Desarrollo Urbano, también conocido por sus siglas PDDU, es un instrumento establecido en la Ley General de Asentamientos Humanos, Ordenamiento Territorial y Desarrollo Urbano. Con él se busca señalar las acciones específicas necesarias para la conservación, mejoramiento, crecimiento y zonificación de los centros poblados. La última versión de este documento para nuestra ciudad databa de 2014. En consecuencia era pertinente su actualización dada la incorporación de elementos tan importantes como los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la Nueva Agenda Urbana – Hábitat III de la ONU.

José Antonio Ramírez Reyes, director del IMPLAN, manifestó que desde el día de hoy viernes 20 de mayo arrancará un proceso de socialización del plan que incluirá cámaras, universidades, colegios, asociaciones civiles, entre otras instancias. La dinámica incorporará asambleas y mesas de trabajo a fin de recibir comentarios sobre la propuesta. Los insumos serán filtrados a fines de preparar una versión validada que será entregada a los regidores integrantes de la Comisión de Urbanismo del Ayuntamiento.

Algunos datos presentados llaman la atención y muestran la necesidad de un mejor ordenamiento. Como es bien conocido, las últimas décadas se han caracterizado por una continua desconcentración de la población desde las colonias centrales torreonenses hacia las periféricas. Para 1990, en Torreón vivía un promedio de 87 habitantes por cada hectárea. Para 2020 esta cifra había bajado a 47. En comparación, la concentración recomendada por la ONU es de 150 habitantes por hectárea. Así, mientras la tasa de crecimiento anual de la población es de 1.52%, el de la mancha urbana llega a 3.6%.

Definitivamente, amigo radioescucha, el Plan de Desarrollo Urbano es una herramienta de mucha importancia para dirigir el rumbo de la ciudad en las próximas décadas. La desproporción entre el uso de los suelos y el crecimiento poblacional termina traduciéndose en el encarecimiento de la prestación de servicios públicos y en el empeoramiento de otros factores como la movilidad. Es por esto que la oportunidad de participar con nuestras observaciones en el proceso de actualización del plan debe ser aprovechada. Los funcionarios públicos, por su parte, deben obligarse a regirse por esa guía. Así, a partir del compromiso mutuo entre ciudadanía y servidores será posible el Torreón que queremos.



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