Emojis, stickers y la evolución del lenguaje digital

 

¿Alguna vez te has preguntado de cuántas palabras se compone una idioma? Según la Real Academia Española (RAE) nuestra lengua consta de 80,000 palabras, más 70,000 términos presentes en el diccionario de americanismos.
Un niño de dos años cuenta para comunicarse con 100 palabras y el 20% de ellos ya usa una plataforma digital; una persona nativa con estudios universitarios utiliza entre 2,000 y 3,000 palabras en su vida diaria. A lo largo de su vida esta persona tendrá cerca de 20,000 palabras activas y unas 40,000 pasivas. Pero también es capaz de mantener largas conversaciones por Whastapp solamente con imágenes, emojis, stickers o gifs.

El niño empieza a interactuar con redes sociales cerca de los siete años, usa cualquier dispositivo móvil como una herramienta para hacer amigos o sentirse parte de un grupo, entre las aplicaciones más usadas están Whatsapp, Instagram, Snapchat, Facebook y Youtube y gastan más de tres horas diarias repartidas a lo largo del día con una frecuencia mayor a 10 veces.

Este año se agregarán a los medios 117 emoticones nuevos para ampliar el diccionario visual. Los emoticones nacieron en 1982 para apoyar al lenguaje escrito haciendo una representación gráfica alusiva a cualquier tema. De origen japonés, estas imágenes empezaron solamente simbolizando emociones pero ya encontramos casi cualquier cosa de la vida real. Hay cerca de 722 imágenes.

¿Está en riesgo la calidad del lenguaje por el uso excesivo de emojis?

El español en México cuenta con raíces griegas y latinas además de palabras de origen árabe y visogóticas traídas a partir de la conquista en 1519 asimismo la incursión de algunos vocablos heredados del maya, del náhuatl y del taíno, de estas últimas conocidas gracias a los códices que se conservaron y por la obra que realizaron algunos misioneros como Bernardino de Sahagún y Toribio de Benavente.

Entre algunas de las palabras más cotidianas y que a veces no relacionamos directamente con estas raíces podemos citar de origen griego todas las enfermedades terminadas en «itis» que significa inflamación como bronquitis o amigdalitis; del latín: acueducto o vagabundo, del árabe: alacrán, alcohol o jaqueca, del náhuatl: aguacate, cacahuate, chocolate, hule, papalote, coyote, mapache y del taíno: canoa o , barbacoa; y como alguno de estos términos han sustituido a otros como cacique en lugar de tlatoani o ají que fue cambiado por chile.

Se piensa que el lenguaje usado en redes se deteriora por la rapidez con que se utiliza, pero los emoticones y las abreviaturas son muy productivas en este sentido, ya que expresan lo mismo con menos elementos y el lenguaje está en una constante evolución.

Una de la obras más destacadas de la literatura en español es Don Quijote de la Mancha. ¿Que diría hoy Miguel de Cervantes  Saavedra si tuviera que prescindir de una gran cantidad de palabras para escribir su obra? ¿si tuviera que hacer uso de emoticones, stickers o gifs, y renunciar al mejor trabajo literario jamás escrito?

Y como dijera otro gran escritor,  William Shakespeare: “Es mejor ser rey de tu silencio que esclavo de tus palabras” … o de tus emoticones.

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