En Canadá el príncipe Harry podría ser tratado como plebeyo

Canadá (16/01/2020).- La reina Isabel II de Inglaterra es parte importante de la unión de la Commonwealth y uno de los países que forman parte de esta mancomunidad, en los que más giras realizó durante su reinado, fue Canadá. Su rostro, al igual que en las monedas británicas, se halla en las canadienses, pero esto no significa que su nieto, el príncipe Harry, goce de todos los privilegios que un residente de este lugar tendría de forma automática.

De acuerdo con reportes del The Washington Post, pese a que la relación entre Canadá y la familia real británica es estrecha, no porque le nieto de la reina haya decidido mudarse parcialmente con su esposa e hijo a América del Norte no significa propiamente que el príncipe Harry o Meghan tendrán las cosas fáciles en cuanto al ámbito migratorio se refiere.

Por lo que ante estas cuestiones, Béatrice Fénelon, portavoz de la agencia de inmigración de Canadá, explicó que: «Para convertirse en residentes legales permanentes de Canadá, tendrían (los duques) que aplicar a través de nuestros procesos normales de inmigración». «Sin embargo, los miembros de la familia real no están obligados a buscar autorización para venir y quedarse en Canadá como visitantes».

No obstante, Fénelon no respondió a los cuestionamientos sobre si Harry y Meghan podrían permanecer como «visitantes» indefinidamente. Se entiende que de acuerdo a las normas de inmigración de Canadá, los duques de Sussex podrían pasar hasta seis meses en el territorio con pasaportes británicos y como turistas, pero luego se esperaría que se fueran. Y sin permisos de trabajo, que puede ser complicado obtener sin una oferta, tendrían dificultades para ganarse la vida.

Aunque también es posible que la actriz ya tenga su residencia permanente, después de haber trabajado por siete años en Toronto como actriz en la serie «Suits», y si no, podría calificar para la residencia permanente bajo un programa de visa para personas con experiencia en un ámbito artístico, deportivo o cultural. Así, de esta manera, Meghan podría ayudar a Harry por medio del patrocinio familiar para conseguir su visa.

Otra opción sería solicitar la residencia a través de un programa para trabajadores calificados. Este consiste en un sistema de puntos que considera la experiencia laboral, la educación, la edad y la capacidad lingüística de los solicitantes, quienes comienzan a perder puntos después de cumplir 30 años, por lo que Meghan, de 38 años, y Harry, de 35, deberían comenzar con la solicitud lo antes posible.

Por otro lado, Audrey Maclin, profesora de la universidad de Toronto, aseguró a The Washington Post que, de hecho, Meghan y Harry podrían solicitar la residencia permanente si planean quedarse en este país por un plazo de tiempo más largo alegando razones humanitarias o pasivas, una ruta disponible para los extranjeros que trabajan con permisos temporales o solicitantes de asilo que han mantenido registros sólidos de trabajo en Canadá.

Pero esto también podría dejar mal parado al gobierno canadiense y ser recibido con “hostilidad” por los contribuyentes canadienses, pues se evocan a razones humanitarias cuando se trata de guerras o catástrofes naturales. Además de que no ha quedado claro ¿quiénes serán los que pagarán por la seguridad de Meghan y Harry mientras estén en Canadá? ya que se ha especulado que por ser «personas protegidas internacionalmente» los canadienses podrían correr con el gasto, pero esto aún no ha quedado claro.

Con información de Revista Clase

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