Entre todos rescataremos el centro

 

Un estudio realizado por el IMPLAN, Instituto Municipal de Planeación y Competitividad de Torreón, revelaba que en el Centro Histórico habitaban apenas seis mil 600 personas. Esto se traducía en una densidad poblacional de 28 personas por hectárea, mientras que el promedio del municipio era de 49. Este estudio es de fecha previa a la pandemia. La crisis sanitaria agudizó aún más el problema. Ya no solo es que los torreonenses dejan de ver el centro de la ciudad como un lugar donde vivir, sino que los mismos comercios han optado por cerrar sus puertas.

Ante el inicio de la administración municipal del alcalde Román Alberto Cepeda es buen momento de volver sobre la necesidad del rescate del centro histórico de Torreón. Por una parte por simple y profundo agradecimiento. Se trata de cuidar la vieja ciudad próspera que alguna vez llamaron la Perla de la Laguna y que dio paso a la moderna Torreón de hoy. Por la otra porque su rescate trae consigo también ahorro de costos. Vivir cerca del centro puede traducirse en reducción de tiempo de movilidad y mayor eficiencia en la distribución de servicios públicos.

Ahora bien, la visión de Torreón y la Laguna para 2022 dista mucho de la de finales del siglo XX. No se trata más de una ciudad que concentra los negocios y las oficinas públicas y desconcentra los hogares hacia la periferia. El Torreón de la tercera década del siglo XXI debe apuntar cada vez más a una ciudad multicéntrica con nodos repartidos. Ello implica planificar una urbe que distribuya sus servicios y sus negocios, pero que también vuelva a atraer moradores a sus cuadros más tradicionales.

De esta manera, la necesaria revitalización del centro histórico implica una inversión de varios órdenes. En primer lugar, es evidente el mantenimiento que necesitan diversos edificios e infraestructuras históricas de la ciudad. Asimismo es importante rediseñar los cuadros antiguos en función de un tránsito cada vez más peatonal. De igual modo es preciso recordar la exigencia de invertir en la red de distribución de aguas blancas y de habilitar la de recolección y distribución de aguas residuales.

Definitivamente, amigo radioescucha, la nueva administración municipal debe presentar pronto un plan de rehabilitación del primero y segundo cuadro de Torreón. Es preciso que no se vuelva otra vez a realizar intervenciones puntuales y fragmentadas. Por el contrario, es necesario impulsar labores que respondan a una visión sistémica de ciudad. Para ello es imprescindible abrir espacios para la participación ciudadana en relación a la visualización colectiva de la ciudad que queremos. Solo así, entre todos, rescataremos el centro de nuestra ciudad.



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