Envía EU más gasolina en camión a México

Estados Unidos (17/09/2019).- Exportadores estadounidenses dependen cada vez más de camiones para llevar combustible a México a medida que la producción de gasolina del País disminuye y que las restricciones de infraestructura limitan los envíos de una costa a otra.

Windstar LPG, Nustar Energy LP e Indimex Marketing and Trading son unas de las empresas que sacan provecho de la creciente demanda de combustible de México para obtener su propia porción del negocio de distribución transfronteriza.

La situación surge porque la petrolera estatal Petróleos Mexicanos lucha por satisfacer las necesidades de consumo de México debido a la disminución de la producción de refinerías y los cuellos de botella de distribución exacerbados por la escasez de ductos e instalaciones de almacenamiento. Algunas estaciones de servicio, entre ellas las administradas por empresas privadas que compran a Pemex, se han visto obligadas a cerrar periódicamente debido a la falta de suministro.

«La crisis de suministro a principios de este año aceleró en cierta medida la necesidad de una garantía de suministro y las empresas privadas comenzaron a buscar soluciones alternativas», dijo Josefa Casas, ex subdirectora de análisis estratégico de Pemex Industrial Transformation, en un evento de la Sociedad Internacional de Energía para México en Ciudad de México la semana pasada.

En este contexto, las importaciones de crudo y productos derivados del petróleo de Estados Unidos han crecido cada año desde 2014 y alcanzaron un máximo de 1.42 millones de barriles por día en noviembre, según la Administración de Información Energética de Estados Unidos. El transporte de combustible por camión es una parte pequeña, pero creciente de ese negocio.

Windstar, una pequeña empresa de El Paso, Texas, con un puñado de comerciantes en Houston, comenzó a enviar gasolina y diésel de origen texano por camión, 300 barriles a la vez, a través de la frontera mexicana al sur de Tucson, Arizona, mientras Nustar, que envía diésel a Nuevo Laredo, está construyendo un nuevo centro de distribución mayorista para manejar el combustible de las refinerías de Valero Energy Corp en Texas.

«México es un importador neto de productos refinados de petróleo y es probable que lo siga siendo», dijo el portavoz de Nustar, Chris Cho. «Gran parte de las importaciones a través de la parte de Texas ubicada en la frontera entre Estados Unidos y México se suplen actualmente por camión» y el nuevo centro de distribución «optimizará los activos existentes de ductos y terminales para servir a los mercados en crecimiento con tarifas atractivas para nuestros clientes», dijo.

Indimex, empresa comercial con sede en Ciudad de México, ya transporta por camión productos refinados de la costa del Golfo y el oeste de Texas a través de la frontera.

«Dado que México es un país de gran alcance, es mucho más fácil mover el producto en camión», dijo el fundador de Indimex, Rajan Vig. «El transporte por carretera es eficiente. La gente entiende las rutas viables para el transporte por camión. En algunas áreas del país es mucho más fácil transportar por camión que en tren».

Windstar declinó hacer comentarios sobre su negocio de combustible en México.

Las principales empresas de energía como BP Plc, Exxon Mobil Corp, Koch Industries Inc y Glencore Plc, también se han acumulado en el mercado de combustible mexicano en los últimos años, luego de una legislación histórica en 2014 que puso fin al monopolio de Pemex en el sector. Pemex todavía posee la mayoría de las redes e infraestructura de distribución de México; sin embargo, solo pocos grandes jugadores como Koch y Glencore utilizan sus propias terminales privadas de importación en los puertos mexicanos y muchas empresas no logran utilizar sus permisos de importación de combustible.

Si bien el transporte de combustible por camión gana popularidad, está limitado por el volumen y es uno de los métodos más caros e ineficientes para importar combustible, dijo Casas a Bloomberg, señalando que se necesita ampliar la infraestructura ferroviaria y portuaria. El mayor problema es que «la infraestructura sigue siendo limitada, pero también es una oportunidad de inversión», dijo.

Información de Reforma

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