Ese lastre llamado Oribe Peralta

Fernando Benito

Torreón, Coahuila (18/06/2019).- Cansado de pagarle más de un millón de dólares por torneo a un jugador poco productivo, el club América decidió desprenderse de ‘a gratis’ de Oribe Peralta, quien a todas luces se encuentra en el ocaso de su carrera aunque él mismo se niegue a aceptarlo.

Alguna vez amado por todos tras la obtención de la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Londres e imagen de varias empresas de cara al Mundial de Brasil 2014, el ‘cepillo’ ahora es un lastre del que solo Chivas quiso hacerse cargo.

Y es que un futbolista que cobra mucho y aporta poco, jamás será bien visto en ningún equipo profesional serio, de hecho va contra toda lógica e independientemente del atentado sentimental que significa pasar de las Águilas al Guadalajara, los aficionados del ‘Rebaño Sagrado’ están indignados más que nada porque les llevan como supuesto refuerzo ofensivo a un elemento que ya no anota goles.

Basta observar la estadística contundente de los últimos 2 años (14 anotaciones en 62 partidos), para aceptar que Peralta es un jugador en franca decadencia, incluso en la campaña más reciente casi no tuvo actividad por estar lesionado y cuando reapareció no fue capaz de marcar un solo tanto.

El técnico Miguel Herrera fue el primero en darse cuenta que la edad ya le estaba pasando factura al exsantista y lo relegó a la banca, sin embargo un gran problema del futbol mexicano es querer vivir de recuerdos y algunos personajes tontamente siguen viendo al Oribe que estuvo muy de moda hace tiempo… craso error.

Quienes están conscientes de lo arriba mencionado, no encuentran argumentos suficientes para aceptar el hecho de que Chivas haya decidido adquirirlo, con todo y que no pagó un solo peso por su transferencia y que según ha trascendido, recibirá ayuda de su acérrimo rival, América y hasta de un patrocinador, para solventar lo alto de su salario.

Muchas personas, entre exjugadores, fanáticos y periodistas deportivos, han criticado el cambio y se han ensañado por momentos con el veterano atacante lagunero, a quien reprochan el haber dado su anuencia para pasar del club de Coapa al ‘Chiverío’, algo que pudo haber evitado Oribe, si su criterio lo hubiera llevado a concluir que tal vez era mejor retirarse y no alargar por capricho, una carrera que parece no dar para más.

En lo particular cuando nos enteramos de casos específicos, en los que un futbolista tiene escandalosas percepciones sin justificar esto con un buen rendimiento –Nicolás Castillo es otro caso-, siempre nos llevará a pensar una de dos cosas: o existe algo turbio en la integración de estos megacontratos o el balompié nacional está manejado por directivos que se comportan como verdaderos retrasados mentales y que gustan de despilfarrar el dinero a manos llenas.

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