¿Por qué evitar la pirotecnia?

Liliana Rincón

Gómez Palacio, Durango (29/12/2017).- Quemaduras de primer y segundo grado en muslos, manos y rostro son los principales daños generados en las personas por el uso de pirotecnia, detalló el director de Salud de Gómez Palacio, Juan Carlos Padilla.

Resaltó que muchos artefactos explotan en las bolsas del pantalón de quienes los pretenden usar, tan solo con el roce de la tela y mientras que las ‘palomitas’ suelen estallar en las manos o lesionar a terceros en la cara.

Cabe recordar que el pasado fin de semana un joven de 21 años de edad resultó con heridas en su rostro al detonar precisamente una palomita y sufrió el riesgo de perder un ojo.

Pero además de representar un peligro para las personas, los fuegos artificiales afectan la tranquilidad de los animales. La directora del Centro del Control Canino de Gómez Palacio, Haydee Varela Varela, aseguró que las fobias sonoras son comunes en las mascotas, principalmente en los perros.

El miedo es una respuesta normal de los seres vivos y nos ayuda a sobrevivir, nos ayuda a alejarnos de un peligro o enfrentarlo y es momentáneo; una fobia sería una reacción exagerada a un estímulo que el animal percibe como peligroso”, explicó.

Los perros, comentó la funcionaria, también pueden ser tratados por las fobias sonoras y para ello un especialista tendrá que analizar su historial clínico y entorno.

Detalló que al escuchar la pirotecnia, muchas veces el sistema nervioso central de los canes empieza a activarse en su parte autónoma y endócrina, de tal forma que generan adrenalina, jadean, babean y en ocasiones empiezan a defecar.

Ante este tipo de casos, la especialista recomienda permitir que el can se resguarde en una zona donde se sienta seguro, “por ejemplo si quiere meterse al clóset o meterse al baño”.

Según comentó Haydee Varela, contrario a lo que suele hacerse con una persona cuando experimenta miedo, que es tratar de reconfortarla, en los animales lo ideal es ignorarlos porque interpretan las caricias como una recompensa ante el comportamiento que tienen en ese momento.

Lo va a ver como una recompensa y va a pensar que cada vez que hace eso se le premiará con caricias; no hay que reconfortarlos, hay que ignorarlos y si es posible dejarlos que vayan a su zona de seguridad”.

A decir de la directora del Centro de Control Canino, los perros pueden recibir una terapia por medio de un plan de sensibilización y contra condicionamiento, como exponerlo al estímulo de una forma controlada y subir la dosificación con una grabación de pirotecnia a un volumen muy bajo, aumentarlo paulatinamente y premiar si se mantiene tranquilo.

Ante un miedo como el que les produce el ruido de la pirotecnia, los perros se llegan a lastimar muy severamente e incluso a romper puertas. Cuando la situación es muy extrema pueden llegar a ser medicados, pero el veterinario tiene que decidir qué ansiolítico usar y, si es una temporada, puede recetarse cada día o cada semana”.

 

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