Hasta lo imposible

 

El Ayuntamiento de Torreón anunció el inicio de un operativo especial dirigido a aplicar sanciones contra particulares y negocios que desperdicien agua potable. Natalia Fernández, secretaria del Ayuntamiento, apuntó que la estrategia pretende generar una reflexión sobre la importancia del uso adecuado del servicio de agua, especialmente en un contexto de escasez como el que se vive actualmente. Indica la funcionaria que se busca impactar establecimientos como autolavados, quintas y espacios con albercas, así como personas que lavan vehículos con mangueras y riegan banquetas.

Sin embargo, cuando revisamos a detalle el asunto de la distribución del agua en la Laguna, el problema toma otra dimensión. Aunque solo el 26% de las concesiones para uso del vital líquido son destinadas a la agricultura, esta actividad consume el 55% de su totalidad. Asimismo, mientras los permisos para uso urbano llegan al 52%, los domicilios y negocios consumen solo el 40.5%. De modo tal que la gran mayoría del agua de la comarca se gasta en el ámbito rural.

Por otro lado, es también de recordar que de acuerdo con cálculos del Colegio de Ingenieros Civiles de la Laguna se estima que el 50% del agua que se distribuye para consumo humano se pierde debido a la mala calidad de las redes de distribución. En este mismo sentido es importante tener en cuenta que no más del 55% de los usuarios en Torreón cuentan con medidor. En consecuencia, no es posible calcular con seguridad cuál es la cantidad de agua que se pierde a través de fugas y tomas clandestinas.

Nótese que ante este escenario, la propuesta del Ayuntamiento no parece que pueda generar un alto impacto en la disponibilidad del agua en la región. En su mayoría, el líquido o es usado para la agricultura o se desperdicia en tomas clandestinas y fugas de la red. Así, el operativo no parece apuntar al objetivo cierto. Aún más, estos datos nos revelan que, aunque el proyecto Agua Saludable comience a funcionar y brinde niveles aceptables del vital líquido, si la red de distribución no es rehabilitada y las concesiones agrícolas revisadas, la problemática se mantendrá.

Definitivamente, amigo radioescucha, es necesario procurar modos alternativos de gestión del agua en la Laguna. El caso de la Cooperativa Torreón Jardín, de la colonia del mismo nombre, es un caso consolidado que se puede explorar. A través de un modelo de autogestión, los vecinos se apropiaron de la administración de los servicios de agua potable y alcantarillado, haciéndolo de manera muy eficiente. Se trata así de un ejemplo que demuestra que con la participación de la comunidad organizada se puede llegar a resolver hasta lo que parece imposible.



Comenta esta noticia
Top