‘Irresponsabilidad de inquilinos causó incendio de Casa Alameda de Saltillo’, sotiene hermano de propietarios

Saltillo, Coahuila (19/07/2019).- Para la familia Cepeda Flores, propietaria de la llamada Casa Alameda o Casa Roja, el descuido e irresponsabilidad de los inquilinos, aunado a una deficiente inspección de las autoridades de Protección Civil y la antigüedad de las instalaciones, desencadenaron el incendio que acabó con un siglo de historia y todo un símbolo arquitectónico en el Centro Histórico de Saltillo.

Francisco Javier Cepeda Flores, hermano de los propietarios, señaló que tendrá que haber un peritaje para determinar cómo van a proceder.

Es temprano, lo primero que tiene que haber es un peritaje, reportes técnicos y de acuerdo a eso, yo creo que van a proceder, si hubo negligencia, si hubo responsabilidad de los inquilinos”, dijo.

Aclaró que aunque la casa pertenece a la familia desde 1945, los propietarios legales son tres de sus hermanos, pues la propiedad se dividió en partes, correspondiéndole a él parte del terreno.

Hace algunos días les decía a mis hermanos: ‘necesitan comprar un seguro y necesitan hablar con estas gentes (los inquilinos), porque son desordenados’, se junta mucha gente y sobre todo para instalaciones viejas.

Por ejemplo en las cocinas tenían refrigeradores monstruosos, más cafeteras, más estufas eléctricas, más computadoras más…en fin, estaba sobrecargada y no hubo nadie quien les dijera algo, ¿a quién le correspondía oficialmente? era a Protección Civil ¿no?”, recalcó.

Aseguró desconocer si había revisiones por parte de las autoridades de Protección Civil.

Yo no sé, y si las hacían (estaban) mal hechas porque no tenían ningún extinguidor, limpiaban (los arrendatarios) el piso con aceites y luego sobrecargaban mucho, ponían muchos focos, etcétera.

Eran muchachos desordenados, que no tenían suficiente profesionalismo, tenían la casa llena de cajas», insistió.

Cepeda Flores subrayó que es muy pronto para tomar una decisión de qué se va a hacer, pero reiteró que están abiertas todas las posibilidades, como reconstruir con técnicas modernas, lograr un convenio con Estado o Municipio de Saltillo, aunque prácticamente descartó vender.

La propiedad es de ellos (de sus hermanos Abraham, Fernando y Jesús) yo estoy hablando a nombre de ellos porque la consideramos una casa de la familia, pero los propietarios legalmente son ellos, ellos son los que le rentaron a estas gentes.

 

Eran gente poco seria, no les pagaban a los artistas que se presentaban. Unas de las cosas que hacían mal es que debían meses de renta, mis hermanos me hablaban de 5 (meses de atraso)”, indicó.

 

De acuerdo al peritaje tendrán que actuar mis hermanos hasta legalmente ¿no?, pero ellos son los que deciden, pero están abiertas todas las posibilidades, insistió.

La propiedad estaba rentada al colectivo “Casa Alameda”, que funcionaba como centro cultural, con exposiciones artísticas, teatro y una cafetería llamada “Mucho Gusto”.

Una casa con historia

Cepeda Flores dijo que la historia de la Casa Roja o la Casa Grande, como precisó que se le conoce a la propiedad en la familia, inició con su construcción, empezada a finales de la primera década del siglo pasado (1918-1919) e inaugurada entre 1920 y 1921.

Fue Francisco Salas López su primer propietario, quien la construyó para su esposa, una dama europea, de la que no recordó nombre ni nacionalidad.

Fueron varios meses de celebración en Saltillo por la inauguración, fue un gran acontecimiento”, expresó.

Salas López vendió la propiedad luego a la familia Farías, que en los primeros meses de 1945, a su vez, la vende al exgobernador Ignacio Cepeda Dávila, padre de Cepeda Flores (quien se quitó la vida en esa propiedad en 1947) y desde ese año ha pertenecido a la familia.

Parte de Protección Civil

Un sistema precario de cableado, la madera en el mobiliario, en techos y pisos, además del diésel con el que limpiaban la duela formaron un “cóctel perfecto” que en minutos alimentó el fuego que acabó con la histórica y emblemática Casa Roja.

A toda la serie de irregularidades se sumaron el tiempo que tardaron en llegar los bomberos y los hidrantes que no están en funcionamiento. De acuerdo con Protección Civil de Saltillo, todos los factores se conjugaron en el lamentable hecho que mantiene triste a la mayor parte de la comunidad por la pérdida del ícono arquitectónico, que la madrugada del jueves quedó reducido a cenizas.

Los informes preliminares indican que el fuego que consumió el lugar fue provocado por una falla eléctrica, pero esto se determinará por medio de los peritajes que efectuará la Fiscalía General del Estado.

La mayoría de los saltillenses conocían la casona en colores blanco con rojo estilo chalet, en la esquina de Purcell y Ramos, en el centro, pero fue hasta que se convirtió en un recinto cultural cuando su popularidad se incrementó gracias a los eventos que ofrecían en el inmueble estilo francés.

La madrugada de ayer el fuego la envolvió y a pesar de las ocho horas de combate de los Bomberos municipales, el lugar fue declarado pérdida total.

Aquí estábamos trabajando y nada más vimos el fuego. Nos estábamos quedando aquí porque estábamos remodelando la parte de arriba y nada más vimos las llamas. Empezó en el primer piso, parece que fue un cortocircuito, pero la verdad no sabemos que pasó”, platicó Alexis Valverde quien vivía en el mismo lugar donde se quitó la vida el gobernador Ignacio Cepeda Dávila.

El jefe operativo de Bomberos Saltillo indicó que durante más de ocho horas, 25 elementos combatieron el fuego desde diferentes ángulos. Incluso alrededor de las 11 horas regresaron los uniformados para extinguir las llamas que se avivaron en uno de los baños de la primera planta.

“Todo indica que podría haber sido (causado) por una sobrecarga eléctrica. Vemos que hay un cableado irregular, sobrepuesto y los alambres nos indican que había muchos aparatos conectados, cámaras, refrigeradores,…”, comentó Héctor Gutiérrez, director de Protección Civil, quien agregó que el combate fue aún más difícil porque se utilizaba diésel para limpiar los pisos de madera.

Josafath Benavides, el creador del concepto que mantuvo abierto el edificio a nuevas propuestas culturales se mostró desolado; comentó que tenían el edificio en renta y que tendrán que esperar el peritaje para planear el paso siguiente.

Por ser un recinto particular, los daños que causó el fuego en la casa con más de 100 años de antigüedad no podrán ser reparados con el Seguro de Bienes Nacionales, aseguró Francisco Aguilar, representante del INAH en el estado.

Una serie de anomalías

Estos elementos se conjugaron para la pérdida de la Casa Roja:

  • Sistema precario de cableado
  • Sobrecarga eléctrica, pues había demasiados aparatos conectados
  • La madera del mobiliario
  • El techo y los pisos de madera
  • El diésel que utilizaban para limpiar la duela
  • Los hidrantes sin funcionar dificultaron la labor de los bomberos
  • El abastecimiento de agua se tuvo que efectuar en el lago de la Alameda

Con información de Vanguardia



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