Jóvenes asintomáticos perpetúan la pandemia y son quienes creen que el COVID-19 no existe, señala médico

Torreón, Coahuila (13/07/2020).- El sábado 11 de julio, la mesa de análisis de Contextos, abordó el tema «Mentiras y verdades del COVID-19». Enrique Carrillo, coordinador de promoción y prevención de salud de la Jurisdicción Sanitaria Número 6 y Armando de Pablos, infectólogo, estuvieron presentes. La gran conclusión fue que aún hay mucho que estudiar, que investigar y que plantear en relación al coronavirus, ya que muchas de las preguntas que se plantearon hace cinco meses en el inicio de la pandemia, aún no tienen una respuesta clara, por lo menos avalada desde la rigurosidad científica.

A manera de conclusión, los invitados convocaron a seguir las medidas de prevención como única opción que tenemos para no ser parte de las estadísticas.

Marcela Pámanes González: ¿Qué sabemos del virus?

Enrique Carrillo: A partir de enfermedades respiratorias que se estudiaron con base genómica se concluyó que este virus era parecido a otra familia de coronavirus.

Armando de Pablos: Es un virus nuevo y apenas lo estamos conociendo, hay varios genotipos o cuasiespecies con mutaciones, no están del todo identificadas, cada persona puede tener el mismo coronavirus con una mutación distinta y de ello depende la virulencia. Nosotros no podemos saber el grado de virulencia, es decir, la capacidad de enfermar que tiene el virus, se requiere tecnología e investigación para ello y nos hemos avocado a la atención médica. La detección y el tratamiento es lo que podemos hacer

MPG: ¿Las pruebas son confiables?

EC: Hay varios tipos, la que se utiliza para saber si tiene el virus es la PCR, es la que podemos hacer y depende de cuánto virus tenga la persona. En el caso de los asintomáticos, la pruebas con resultado negativo no garantiza que no tenga. Con el hisopado hay una sensibilidad del 60 por ciento y no se alcanza el límite de detección y no nos damos cuenta que lo tiene. Un paciente grave puede arrojar 10 mil millones de virones y es positivo.

MPG: ¿Por qué se comporta la enfermedad de manera diferente en los pacientes?

EC: Hay cuatro tipos de coronavirus, los beta son los que han venido enfermándonos, hay algunos coronavirus que son benignos. El virus lo conocemos poco. No podemos saber por qué las diferencias de su comportamiento, la población de mayor edad tiene un sistema inmune cansado, esto puede ser un factor diferencial, la comorbilidad por sobrepeso, diabetes e hipertensión, por los efectos que tienen estos padecimientos en los tejidos internos facilitan el acoplamiento del virus a las estructuras celulares del cuerpo y se constituyen en un riesgo añadido.

AP: El comportamiento es distinto debido a la multifactoriedad, de la persona, del virus y epidemiológico. Si el virus tiene mas capacidad de hacer daño y replicación, la persona se va a complicar. Pacientes sin factores de riesgo han estado graves, pero no son la mayoría, los jóvenes con todo y gravedad salen adelante. La mayor parte de mis pacientes sí tienen comorbilidad

MPG: ¿Cómo estamos ahora mismo en relación a los contagios?

EC: Está saturado todo el sistema de salud porque no hemos trabajado en las medidas higiénico-sanitarias, hacer pruebas a todos es difícil. Muchos jóvenes asintomáticos son los que perpetúan la pandemia y son los que no creen que el virus existe. Pacientes con resultados tardíos de pruebas diseminan con más facilidad el virus, los últimos tres días de los 15 señalados para ya no contagiar, la carga viral es muy importante.

Todos los recursos del sector salud deben estar dirigidos a tratar a quienes ya están en dificultades. Los últimos 15 días hubo un crecimiento exponencial de la enfermedad. La ventilación mecánica no es el gold standar del tratamiento por la reacción inflamatoria del cuerpo que favorece los fenómenos protrombóticos.

MPG: Hablemos de tratamientos, del Dióxido de cloro, por ejemplo…

AP: La terapia del dióxido de cloro se menciona recientemente, no hay suficientes estudios. El cloro tiene la capacidad de matar al virus en la superficie, pero ya que entre al cuerpo y haga lo mismo… faltan los estudios adecuados para que evidencien que funciona; un virus entra a la célula, que el dióxido de cloro entre a la célula y mate el virus… hay distancia de por medio. En este momento yo no lo recomiendo.

EC: Yo creo que es un fraude, es un veneno. Las sustancias que forma el dióxido de cloro son altamente oxidantes, sí mata células cancerosas, pero también las sanas. Lo que se ingiere es similar a la lejía que puede causar lesiones a nivel de órganos importantes, provoca falla renal, hepática y a nivel de sangre.

AP: Leí un estudio realizado en 100 pacientes, pero no tiene un diseño apropiado que tenga conclusiones para que pueda aprobarlo, por ejemplo, la FDA. El estudio debe pasar un comité de ética, además.

MPG: ¿Y la Ivermectina?

EC: Fármaco antiparasitario, tiene múltiples funciones contra muchos agresores. Yo sí lo recomiendo porque utilizar otros retrovirales, como el remdisivir, es inaccesible y no hay garantía de cura.

AP: Está en ensayos clínicos la Ivermectina, incluso el resto de medicamentos que estamos usando. Hay estudios in vitro, se requiere una concentración 30 veces a la que se utiliza en el ser humano de manera convencional. Se ha utilizado en pacientes que iban a mejorar con ella o sin ella. Este medicamento puede ayudar en las complicaciones no en la mortalidad.

MPG: ¿Y el agua alcalina?

AP: Tampoco hay estudios que avalen su uso.

Por otra parte, hay que anotar que la relación entre el tipo de sangre y la presencia de la enfermedad no está demostrada científicamente

Conclusiones:

  • No hay un medicamento para combatir la enfermedad, lo único que cabe son las medidas preventivas.
  • Hay pocos medicamentos que tienen un ligero efecto sobre el virus, los medicamentos procuran regular la inflamación en lo que pasa la infección.
  • Esta semana es la de más casos, por eso la mejor medicina es la prevención.

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