Karate y beisbol serían relegados del programa Olímpico en París 2024

París, Francia (21/02/2019).- La decisión de los organizadores de los Juegos de París de proponer el surf, la escalada, el ‘skateboard’ y el ‘breakdance’ como deportes adicionales en la edición de 2024 condena al karate a una fugaz vida olímpica, limitada por ahora a los Juegos de Tokio 2020, y obliga al beisbol y al sóftbol a una nueva despedida.

La búsqueda de «elementos innovadores, creativos y que rompan con los códigos existentes» está, según explicó a Efe el director de Deportes, Jean Philippe Gatien, en el origen de esta decisión, un guiño evidente al público joven con el que el Comité Olímpico Internacional (COI) quiere reforzar lazos.

La gran sorpresa es la inclusión del ‘breakdance’, novedad absoluta en el programa olímpico. Pero, en igual medida, es totalmente inesperada la exclusión del karate, un deporte de enorme popularidad en Francia, donde se disputa la prueba más prestigiosa del mundo, solo por detrás de los campeonatos del mundo, el Abierto de París.

El presidente de la Federación Mundial de Karate, el español Antonio Espinós, mostró de forma inmediata su «tristeza» por la decisión anunciada este jueves.

«Nuestro deporte ha crecido exponencialmente en los últimos años y aún no hemos tenido la ocasión de demostrar nuestro valor como deporte olímpico, puesto que haremos nuestro debut en Tokio 2020», expresó Espinós en un comunicado.

Más acostumbrados a los cambios están el beisbol y el sóftbol, deportes que se unieron en una única federación precisamente para facilitar su admisión en el programa de los Juegos, con un torneo masculino y otro femenino, respectivamente.

El beisbol debutó en los Juegos de Barcelona de 1992, mientras que el sóftbol se estrenó en los de Atlanta ’96. Ambas disciplinas se disputaron también en Sídney 2000, Atenas 2004 y Pekín 2008, antes de ser retiradas. Tokio 2020 supondrá un nuevo hola y adiós.

La imposibilidad de contar durante la quincena olímpica con los jugadores de las ligas profesionales, la cuota de 234 deportistas prevista para Tokio y la necesidad de un estadio propio son las consideraciones que han condicionado la entrada definitiva del beisbol en los Juegos.

Pese al varapalo que supone la decisión ahora conocida, los peloteros tienen al menos la esperanza fundada de que Los Ángeles, ciudad organizadora de la edición de 2032, sí les incluya en su programa.

El surf, la escalada y el monopatín, por el contrario, superan la criba de París 2024 y prolongarán su vida olímpica al menos un ciclo más. Otros deportes que llamaban con insistencia a la puerta, como el squash (con el apoyo activo del tenista Roger Federer) y la petanca, no podrán aún ni intentarlo.

Con información de La Vanguardia

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