La dependencia al Pacto Fiscal

 

El presidente Andrés Manuel López Obrador expresó públicamente el pasado martes que la solicitud de revisión del Pacto Fiscal que han venido realizando diferentes gobernadores, en particular los que conforman la Alianza Federalista, es producto del momento electoral y que él no se reuniría con ellos porque no había materia que tratar. Sin embargo, el día de ayer, viernes, cambió de opinión y manifestó que siempre sí se reuniría. En el marco de este posible encuentro, la pregunta sigue vigente: ¿la revisión del Pacto Fiscal es una necesidad real de los estados o es solo un argumento electoral?

Revisemos el caso de Coahuila. De acuerdo con un informe realizado por el Consejo Cívico de Instituciones Laguna en mayo del presente año, Coahuila es el estado con mayor índice de formalidad laboral en la nación alcanzando el 65% de los trabajadores. Esta particularidad le facilita a la entidad una amplia recaudación fiscal ocupando el puesto número 6 a nivel nacional y el quinto lugar en menor dependencia fiscal a la Federación. En consecuencia, no es de extrañar que sea el tercer estado con menor pobreza en la nación.

Asimismo, Coahuila es la séptima entidad federativa que más aporta al PIB de México. En promedio, un coahuilense contribuye con casi 273 mil pesos al PIB, cifra que está por encima del promedio nacional y que es 4.5 veces más de lo que aporta una persona en Chiapas y 4 veces más de lo que aporta una persona en Oaxaca o Guerrero. En contraste, Coahuila ocupa la posición número 29 a nivel nacional en la relación entre su aporte al PIB y los recursos federales que recibe en retribución.

La lógica a la que responde el reparto de recursos del Pacto Fiscal data de 1978, con una actualización de 2007, y procura redistribuir los recursos públicos de tal modo que las entidades más empobrecidas se puedan ver beneficiadas. Sin embargo, tras 42 años de funcionamiento, se ha demostrado que esta lógica no ha funcionado, incluso con aquella reforma, por lo que se hace patente la necesidad de revisar el Pacto Fiscal y plantear una estrategia de distribución que brinde mejores beneficios para las grandes mayorías de México.

Definitivamente, amigo radioescucha, más allá de la circunstancia electoral actual, la revisión y actualización del Pacto Fiscal es una necesidad que reclaman todos los mexicanos. Sin embargo, esta situación también debe llamarnos a la reflexión con relación a la marcada dependencia fiscal de las estados a la federación. Y es que buena parte del dinero del que disponen los estados provienen del Gobierno Federal. Esta alta dependencia atenta contra la autonomía estatal y es un asunto que definirá el progreso de nuestra nación en los próximos años.



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