La percepción de gobierno incapaz

 

Dos hechos ocurridos la semana pasada revelan el sinsentido del estado mexicano en la actualidad. Por una parte, la persecución que llevaron a cabo un grupo de ciudadanos desarmados contra un convoy del ejército en la localidad de Nueva Italia en Michoacán. Por la otra, la publicación del informe “Atrocidades y eventos de alto impacto registrados en los medios” por la asociación civil Causa en Común. Ambos acontecimientos muestran desde perspectivas distintas una incapacidad de respuesta del estado que abre espacio para todo tipo de injusticias.

El pasado 10 de mayo un grupo de civiles acosó a un convoy del ejército en la región de Tierra Caliente en Michoacán. El general Luis Cresencio Sandoval, secretario de la Defensa Nacional indicó en una conferencia mañanera que los ciudadanos tenían bloqueada una carretera para impedir el paso de la patrulla militar que se encontraba rastreando la zona. De acuerdo con las declaraciones del oficial, los involucrados hacen parte de la base social de la que se sirve el crimen organizado. Dado que los pobladores se encontraban desarmados, los militares prefirieron retirarse.

Paralelamente, Causa en Común informó que durante el primer cuatrimestre de 2022 ha habido un aumento del número de delitos considerados como atrocidades en México. Por ejemplo, las violaciones agravadas crecieron en un 847%, el asesinato de mujeres en un 101.6%. Asimismo, ya van 11 periodistas asesinados en lo que va de año, mientras que para la misma fecha del 2021 no había ninguno. El informe enfatiza que este tipo de crímenes no son como cualquier otro, sino que muestran ensañamiento y mucha brutalidad en su ejecución y que por tanto deben atenderse desde su particularidad.

Al respecto, el presidente Andrés Manuel López Obrador indicó que su gobierno respeta los “derechos humanos” y que la huida de los efectivos del ejército fue para velar por la vida tanto de los militares como de los integrantes de las bandas, puesto que los delincuentes “también son humanos”. AMLO parece no percatarse que en tal acción el estado no aparece como garante de los derechos humanos. Todo lo contrario, se percibe indefenso e incapaz de proteger a la población ante grupos criminales que violan sus derechos cometiendo atrocidades en todos los sentidos.

Definitivamente, amigo radioescucha, la fallida estrategia de seguridad de la 4T dejará fisuras que serán muy difíciles de componer. Causa en Común atina al indicar que hay que ir más allá de un enfoque policial para comprender esta problemática. No se trata solo de un número mayor de efectivos armados. Tampoco exclusivamente de abrir nuevas universidades -así sean de mala calidad- bajo la creencia ingenua de que los títulos acabarán con el crimen. Hay que atender la situación con un enfoque sistémico que la aborde en su complejidad y abra caminos para una solución cada vez más urgente.



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