La trampa de una reforma regresiva y atentatoria a los derechos humanos

 

Uno de los principales riesgos políticos para este 2020, de acuerdo con el análisis de Integralia, es el activismo legislativo de Morena, que ya propuso una reforma del sistema de justicia tan descabellada, que tuvieron que recogerla para revisarla tras bastidores antes de sacarla al escenario. Sin embargo, la propuesta se coló y ahora es la comidilla de todas las columnas de opinión, junto con la rifa del avión presidencial.

Según el borrador del documento filtrado, una de las propuestas que se está manejando es la ampliación del arraigo a todos los delitos. Esto quiere decir que, ante cualquier denuncia, el acusado puede ser detenido hasta que termine el juicio. Otra propuesta abre la posibilidad para la validación de pruebas ilícitas, de tal modo que, si una prueba fue tergiversada o conseguida mediante tortura, aun así, podría ser aceptada. Incluso la reforma plantea la autorización de las intervenciones de las comunicaciones en temas electorales.

Las propuestas presentadas son tan regresivas que parecen condenadas a ser rechazadas tanto por el Congreso como por la opinión pública; tan es así que cabe preguntar si no es una estratagema propia de técnicas de negociación o una táctica como la de los vendedores que ofrecen un producto a un precio muy elevado, para luego dar un jugoso descuento y, pasada la emoción de la compra, resulta que aun con el descuento, el producto que compramos sigue siendo caro.

También cabe preguntar si esta supuesta filtración no es parte de una estrategia de manipulación a la opinión pública y que estén distrayendo con estas supuestas reformas de cariz claramente regresivo, de modo tal que cuando lancen las verdaderas -que también serán regresivas-, sintamos que salimos ganando, aunque en realidad estemos perdiendo. También hay la posibilidad que el borrador filtrado haya sido producto de algún grupo de legisladores de Morena con obvios niveles de impericia, propios de la falta de experiencia y conocimiento.

Definitivamente, amigo radioescucha, no podemos ser presas de distractores como rifas de aviones o supuestos documentos filtrados. No permitamos ser víctimas de manipulaciones propagandísticas que nos hagan retroceder a estadios superados por nuestra nación hace décadas. Habrá que mantenernos atentos a la jugada, sin olvidar que los derechos humanos son irrenunciables y no negociables, por lo que debemos evitar a toda costa caer en la trampa de una reforma regresiva y atentatoria a los derechos humanos.



Comenta esta noticia
Top