Las buenas intenciones y las malas acciones de las Becas AMLO

 

El gobernador de Durango José Rosas Aispuro denunció que en el estado se crearon empresas fantasma para recibir recursos del programa Jóvenes Construyendo el Futuro. Lamentó que se hubieran generado estas empresas y que alguien de alguna institución se haya prestado para abrirle las puertas a la corrupción y defraudar, no sólo al gobierno federal, sino también a los jóvenes que necesitan de su capacitación como aprendices.

Las empresas fantasmas cuentan con domicilios que pertenecen a casas de habitación y cobran becas dirigidas a jóvenes que se deberían estar formando para el trabajo. En esta primera revisión se detectaron tres empresas en esta condición y cada una de ellas podría estar cobrando hasta 45 mil pesos anuales por becario. Es de esperar que, al realizar una auditoría completa del programa, surgirá un número mucho mayor de fraudes a través de empresas fantasma.

Esta anomalía es reflejo de una idea buena mal ejecutada. El programa de Jóvenes Construyendo el Futuro busca apoyar a las empresas para que contraten, en calidad de aprendices, a jóvenes entre 18 y 29 años de edad, para integrarse luego como empleados. Sin embargo, la bondad de la idea no es suficiente. Hace falta una ejecución efectiva para una implantación exitosa, lo que, por lo visto, no es el caso en este programa también conocido como Becas AMLO.

El diario El Universal publicó que, en una revisión superficial, se detectó que en sólo dos de las empresas fantasma, Drigzar y Auzar, se constataron 65 casos de becarios fraudulentos. Según el portal oficial del programa, cada joven devenga una beca de 3 mil 748 pesos por 12 meses con seguro médico. Así que en sólo estos dos casos detectados se estaría cometiendo un fraude de 2 millones 900 mil pesos. Por su parte, el delegado del gobierno federal en Coahuila, Reyes Flores Hurtado reconoció que también en esta entidad se han detectado casos similares que se están investigando.

Definitivamente, amigo radioescucha, una buena idea, mal planificada, mal implantada y mal ejecutada puede ser caldo de cultivo para corruptelas a todos los niveles, por lo que se hace necesaria una revisión exhaustiva de las becas AMLO para detectar los fraudes que están ocurriendo, no sólo en Durango y Coahuila, sino en el resto del país, recordando el viejo proverbio: El camino al infierno está plagado de buenas intenciones, que en este caso, esas buenas intenciones están contaminadas por las malas acciones.



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