ENTRE LÍNEAS. Guido Ceronetti y el teatro de los sensibles

Torreón, Coahuila (24/09/18).- Fue un vehemente crítico de la modernidad, el conformismo y la vanidad humana; también de la política, que definía como «un viejo vampiro». Solía describir a Italia como una democracia estrangulada por los poderes democristiano, comunista y sindical. Guido Ceronetti consideraba la dependencia de lo digital como una locura y definia la web como «un luna park sin alma».

Además de escritor, filósofo y periodista, fue titiritero, traductor y poeta. Nacido en Torino, el 24 de agosto de 1917, fundó junto a su mujer, Erica Tedeschi, un espectáculo con marionetas al que llamó “Teatro dei sensibili” (“Teatro de los sensibles”). Hoy en Entre Líneas: Guido Ceronetti.

El cantar de los cantares. (Fragmentos)

“Amor carnal, amor místico, amor entre puras hipóstasis son el Amor, tricéfalo y uno. En el Cantar este misterio triádico pasa con el resplandor del relámpago. En su interior se desconocen las distinciones de valor. Los grados de realidad y de emanación de las tres especies son diversos; pero el lenguaje erótico no tiene más que un modo de expresarlos.

No salimos del círculo cuando, para volver a tener y plasmar de nuevo lo que ha ocurrido, querríamos que el amor recomenzase y volviera a encontrar su principio en el tiempo, porque querríamos hacer palpable la ausencia de fin, que para nosotros consiste únicamente en un doloroso recomenzar. Para romper ese círculo es necesario ver como figura de otro el amor que no recomenzará”.

La linterna del filósofo. (Fragmentos)

“Sí; acuérdate de nosotros, después de haber desaparecido, acuérdate de nosotros, filosofía. Acuérdate de nosotros porque te hemos amado.

Te hemos amado como a una mujer—y más que a una mujer—, hemos tratado de asirte en los recorridos nocturnos por caminos solitarios, hemos tratado de abrazarte, de convencerte, tras un espasmo fugaz, de que no nos dejaras tan pronto.

Te hemos amado como a la voz humana, como a la más humana de las voces.

Te hemos amado en los terrores cotidianos y en las migraciones por los rumbos de los sueños: tú has sido remedio y despertar. Hemos sido tus animales querúbicos, te hemos contemplado con veneración en tus francas, sabias, incalculables prostituciones. Te hemos arrojado nuestros embudos de sombra y tú nos has regado con arroyos de luz”.  

Guido Ceronetti falleció el pasado 13 de septiembre a los 91 años en su casa de Cetona, en la provincia de Siena. Entre sus obras destacan también “El monóculo melancólico”, “Los pensamientos del té” y “El silencio del cuerpo”.

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