Los municipios en tiempos de la 4T

 

La política de austeridad impulsada por el presidente Andrés Manuel López Obrador trae consigo reducciones en la asignación del Presupuesto de Egresos de la Federación de 2020 a los estados. La caída más importante es en el rubro de Protección Social con un recorte de casi 60 mil millones de pesos. Entre 2015 y 2019 se muestra una caída de 5.2% del gasto federalizado real como consecuencia de las contracciones. En el ámbito de salud, la reducción llega a 26% en ese período.

En 2019 el Gobierno federal gaseó una protesta pacífica de alcaldes que exigían más presupuesto para cumplir con las responsabilidades para las que fueron elegidos. Los ayuntamientos no contaron con recursos federales para infraestructura social ni recibieron recursos del fondo minero, entre otros rubros. Uno de los recortes más importantes fue al Fortaseg, que es el Programa de Fortalecimiento de la Seguridad, precisamente en el año que batió record de homicidios.

Sin embargo, la reducción de los recursos no se da en los salarios de los funcionarios públicos; al contrario, este presupuesto ha aumentado por diversos factores, entre ellos, la propensión de los alcaldes a acomodar a quienes les han sido leales. Los recortes se reflejan en gastos de inversión, como pavimentación e infraestructura, de tal modo que tras la llamada austeridad de la 4T terminan creciendo los gastos burocráticos y disminuyendo las inversiones en obras y servicios públicos.

Ante esta situación, hoy más que nunca, es necesario que desde los municipios se generen los ingresos que permitan sortear el ahorcamiento que desde la federación están aplicando en contra de los gobiernos locales. Para ello, es necesario cumplir con el pago puntual de nuestros impuestos y derechos municipales, cooperar con detalles tan básicos como no ensuciar las calles, colaborar limpiando las aceras de nuestras casas y hasta haciendo más vida social en espacios públicos.

Definitivamente, amigo radioescucha, la repartición del presupuesto de la 4T, como advierte la oposición en el Congreso, tiene un trasfondo partidista al destinar más del 60% a las 6 entidades federativas gobernadas por Morena. Este ahorcamiento de los municipios obliga a promover una mayor autonomía de las ciudades, lo que es posible sólo mediante nuestra participación activa en la vida cotidiana de nuestra comunidad. Pero también urge que los alcaldes reconozcan que México, les guste o no, ya no es el mismo, para bien y para mal, porque son tiempos de la 4T.



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