Más allá de la popularidad

 

El gobernador de Coahuila Miguel Ángel Riquelme Solís presenta el informe correspondiente al tercer año de su gestión. La oportunidad le es única dado que en estos momentos mantiene los índices de popularidad más altos de su carrera política. Según la encuesta de aprobación ciudadana de la empresa Mitofsky, Riquelme posee un índice de aprobación superior al 60% lo cual le coloca en la quinta posición a nivel nacional. Este lugar lo ha logrado remontar en sólo 12 meses, dado que en Octubre del pasado año ocupaba la posición número 19 entre los gobernadores de México.

La alta aprobación popular la ha alcanzado a pesar de aquellas obras que se han eternizado. Por ejemplo, el metrobús de la Laguna que, de acuerdo con lo anunciado, debió haber sido inaugurado en 2017, pero que se encuentra aún en construcción. El gobernador no ha mostrado un interés real, que se refleje con acciones concretas, en la reparación del daño contra el erario coahuilense, ocasionado con la megadeuda, así como con la utilización de empresas fantasmas durante las gubernaturas de los hermanos Moreira.

Sin embargo, la crisis económica que ha vivido México desde 2019, y que se ha acrecentado tras la pandemia del coronavirus, le ha servido para destellar en su liderazgo. Ante la lejanía que ha demostrado el presidente Andrés Manuel López Obrador en relación con la crisis sanitaria, el gobernador Riquelme se ha mostrado cercano a la gente permitiendo que en Coahuila la diferencia en popularidad sea de 14 puntos entre ambos líderes, con ventaja para el torreonense.

De igual manera, la posición firme del gobernador Riquelme junto a la Alianza Federalista en la defensa de la autonomía de los estados y del federalismo en México en contra de las posiciones centralistas de la 4T, le ha ganado la simpatía de la mayoría de sus coterráneos. Sin embargo, debe recordarse que la popularidad puede ser pasajera y así como sube, baja. En este sentido, lo que hablará finalmente de la gestión de Riquelme será su capacidad para elevar la competitividad del estado, a pesar de las circunstancias actuales, porque la gubernatura no es un concurso de popularidad.

Definitivamente amigo radioescucha, la ciudadanía coahuilense debe mantener y profundizar su participación no sólo en su acompañamiento y apoyo, sino también en la vigilancia activa del cuidado de la gestión del gobernador Riquelme en contra de la corrupción. También debemos sostener el reclamo por la necesidad de justicia y el cumplimiento de los objetivos y metas que abonen en la construcción de un Coahuila honesto, responsable y transparente en el que el progreso y la prosperidad brinden esperanza de futuro para todos nosotros. ¿No lo cree usted así?

 



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