Medidas de aislamiento afectarán recaudación y deuda externa de México, advierte el CIEP

Claudia Martínez Martell

Torreón, Coahuila (27/05/2020).– Carlos Vázquez Vidal, autor de la investigación “Efectos del COVID-19 en la deuda pública” y especialista del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), habló esta mañana en el programa Contextos sobre los factores directos e indirectos de la crisis sanitaria en el endeudamiento público.

Manifestó que entre los efectos que tendrá la actual crisis económica y sanitaria sobre las finanzas públicas, el CIEP ha encontrado dos que principalmente afectarán de manera directa e indirecta sobre la deuda.

Por un lado, una caída de los ingresos presupuestarios, ya que se estima que las medidas de confinamiento que se han aplicado a nivel mundial y nacional aunadas a una falta de programa públicos que permitan mantener el ingreso de los hogares vulnerables, se reflejará en la pérdida de recaudación fiscal; tan sólo para cubrir esta disminución de ingresos se requieren 93 mil millones de pesos, es decir, un incremento del 96 por ciento en el déficit presupuestario.

Por otro lado, señaló el especialista, la depreciación del tipo de cambio va a tener un efecto importante sobre el saldo de la deuda externa. Si bien en las últimas semanas hemos visto una recuperación del peso frente al dólar, aún se encuentra muy por arriba del valor que tenía en el 2019. Explicó que por un tipo de cambio de 22 pesos por dólar, como se encuentra en estos momentos, el saldo de la deuda externa se estaría elevando alrededor de 600 millones de pesos.

Apuntó que para que haya un efecto positivo según el tipo de cambio, el peso tiene que estar por debajo de 18.75 pesos, por lo que hay que esperar como se desenvuelve en los siguientes meses.

Sobre las transacciones de la deuda por parte de la Secretaría de Hacienda, Vázquez Vidal dijo que éstas se realizan para poder alimentar o mantener la curva de rendimiento en el mercado de deuda nacional, generando confianza en los inversionistas y mantengan su capital en el país. El costo de las transacciones se estima en 1.1 del PIB, es decir, aproximadamente 219 mil millones de pesos, aunque probablemente dicho costo ascienda un poco más derivado de cómo se vea la incertidumbre en los mercados, y de cómo decida Hacienda llevar a cabo estas permutas y los cambios en los valores gubernamentales.

Noticias relacionadas



Comenta esta noticia
Top