No sólo ‘litros de a litro’, Profeco analiza más de 24 criterios de operación en gasolineras

Mayela Avila

Torreón, Coahuila (10/09/2019).- Hace unos días un cliente de la gasolinera ubicada sobre el periférico de Gómez Palacio, a la altura de la calle Ciruelos, se comunicó a Noticieros GREM para manifestar su inconformidad por el hecho de que personal de dicha estación haya colocado camionetas frente a algunas máquinas expendedoras clausuradas por la Profeco, impidiendo así que los consumidores puedan ver los sellos y sigan cargando en ese establecimiento, lo que consideró injusto, pues por años ha surtido el combustible ahí:

Imagínese cuánto nos han robado y todavía tienen una lona que presume litros exactos”, dijo.

Ante la inquietud y desconfianza que expresó el radioescucha, Noticieros GREM acudió a Profeco en la región, quien puntualizó que la gasolinera puede seguir expendiendo en las máquinas que no están clausuradas y que no hay ningún tipo de disposición con respecto al bloqueo de los sellos, siempre y cuando no sean violados.

Acerca de las razones por las que se clausura una máquina, en la instancia federal detallaron que en los operativos que se llevan a cabo en las estaciones expendedoras de combustibles se analizan más de 24 criterios, entre los que destacan: fugas, fallas de batería, sincronización de tiempos que correspondan a la dotación de combustible, tipo de software, probación de modelo o prototipo, hasta el modelo de dispositivos eliminadores de gases, acabados y cumplimiento del Error Máximo Tolerado por litro.

Estos criterios están contenidos en la Norma Oficial Mexicana 005-SCFI-2017 para medición y despacho de gasolina y otros combustibles líquidos con un gasto máximo de 250 litros por minuto, así como la Norma Oficial Mexicana 185- SCFI-2017 sobre programas informáticos y sistemas electrónicos que controlan el funcionamiento de los sistemas para medición y despacho de gasolina y otros combustibles líquidos, métodos de prueba y verificación.

Las verificaciones son efectuadas por personal de las oficinas centrales de Profeco con conocimiento de las fórmulas y las especificaciones contenidas también en la Ley Federal de Metrología y Normalización y, en caso de detectar alguna irregularidad técnica, se procede a inmovilizar el equipo surtidor de combustible y se emite un acta en la que se determina un plazo al representante del negocio para corregir las observaciones por las que se emitió la medida precautoria.

Asimismo, el artículo 25 BIS de la Ley Federal de Protección al Consumidor especifica que tales medidas de precaución se levantarán una vez que se acredite el cese de las causas que hubieren originado su aplicación; de ahí que no se considera necesario la suspensión temporal en todos los equipos despachadores de combustible.

Son causales para proceder a la clausura del negocio: el robo de combustible, es decir, que no acredite su procedencia, que opere sin permisos aprobados por las autoridades correspondientes y en caso de reincidir en las faltas técnicas por las que previamente se inhabilitó algún equipo.

En tales circunstancias, la Ley Federal de Protección al Consumidor señala multas de 141 mil a tres millones de pesos y la Profeco emite la denuncia correspondiente ante la Fiscalía General de la República.

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