¿Por qué no se ha inaugurado el Hospital de Especialidades de Gómez Palacio?

Mayela Avila 

Gómez Palacio, Durango (28/11/2018).- En septiembre de 2015, el entonces gobernador de Durango, Jorge Herrera Caldera, colocó la primera piedra de lo que sería el nuevo Hospital General de Gómez Palacio en terrenos ubicados sobre el bulevar Ejército Mexicano, a la altura de la carretera a Jabonoso.

El proyecto denominado Hospital de Especialidades y Oncología beneficiaría a 328 mil habitantes de La Laguna y sus alrededores; contaría con 33 consultorios externos, cuatro quirófanos generales y dos ambulatorios, terapia intermedia, terapia intensiva, área de hospitalización con 120 camas, urgencias, tococirugía, servicios de diagnóstico, laboratorio e imagenología, unidad de cuidados intensivos e intermedios, patología, atención VIH-SIDA, áreas de rehabilitación, oncología, geriatría, servicios generales y área para diálisis.

La obra, con su respectivo equipamiento, representaba una inversión superior a los mil millones de pesos, destacando la compra de un acelerador lineal para el tratamiento de pacientes con cáncer de mama, tal como expuso Herrera Caldera en el programa Contextos del 5 de enero de 2016, quien aseguró, se dejaría concluida la obra civil pero no le tocaría inaugurarla:

El recurso está totalmente garantizado porque no hay que ir al Congreso a gestionarlo, sino que está en el Fideicomiso del Seguro Popular y sólo hay que ejercerlo. La empresa que está construyendo el hospital tiene experiencia en más de 100 hospitales de este tipo, o sea, es especialista en construcción de hospitales. Ello garantiza la calidad de la obra y que además sea muy funcional»

Tres años han pasado y este hospital no se ha concluido, además de que ha sido objeto de tres auditorías por parte de la Federación.

A través de una solicitud de acceso a la información del 19 de octubre de 2018, la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas de Durango se reservó el saldo pendiente por erogar sobre esta obra millonaria, argumentando que «dicha información está clasificada como reservada por parte de la Unidad Administrativa encargada y por el Comité de Transparencia de esta Secretaría».

La justificación: revelar este dato puede obstruir el procedimiento para fincar responsabilidad a algún servidor público por las diversas irregularidades que presentan la obra y el ejercicio de los recursos.

OBRA MAL CONSTITUIDA DE ORIGEN

A diez días de iniciada la actual administración estatal, el titular de Secope, Arturo Salazar Moncayo, daba cuenta de las irregularidades encontradas en varias obras que se desarrollaron en el Estado por el anterior gobierno. En el caso del Hospital Regional de Gómez Palacio, citó que en la revisión al primer recurso ejercido de 511 millones de pesos, se detectaron irregularidades de origen, ya que entre las tres o cuatro empresas participantes en la licitación, se le otorgó el contrato a la empresa que presentó la propuesta más cara y que tuvo deficiencias en el armado de la misma.

El acta del fallo de la licitación pública del 19 de Agosto de 2015, consta que fueron rechazadas las propuestas de Proyectos y Construcciones del Sur S. A. de C. V., en conjunto con Advance Builders S. A. de C. V., y de Grupo Constructor CELER S. A. de C. V., por montos de 466 y 494 millones de pesos respectivamente, y se avaló la propuesta de la compañía Promotora y Desarrolladora Mexicana S. A. de C. V. por un monto de 511.7 millones de pesos.

En la primera fiscalización realizada por la Auditoría Superior de la Federación en diciembre de 2016, se constató que la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas del Estado de Durango realizó una deficiente evaluación de la propuesta ganadora, pues el licitante integró hojas que no corresponden a la construcción de dicho nosocomio, ya que hace referencia al Ayuntamiento de Chetumal y menciona el proyecto de cimentación de la planta de cría de la mosca y especificaciones de construcción en el estado de Chiapas.

Además, indica el proceso de suministro, habilitado y armado de las dovelas de taller; sin embargo el hospital no consideraba dovelas y la cantidad de maquinaria a utilizar no coincide con el número especificado en la carta-compromiso.

Cualquiera de estas deficiencias era causa suficiente para desechar la propuesta.

OBSERVACIONES QUE INCLUYEN AFECTACIONES AL ENTORNO AMBIENTAL

Tampoco se tramitó la autorización de impacto ambiental ante la Semarnat ni se consideraron los efectos que causaría la ejecución de la obra sobre el medio ambiente.

Asimismo, la ASF pidió comprobación justificatoria para el ejercicio de 280 mil pesos que se reportaron como costos por acarreo de material de las excavación fuera de obra, al parecer porque el banco de tiro se encontraba saturado y se tuvo que utilizar un nuevo espacio que estaba cinco kilómetros más alejado del primer espacio, por lo que esta entidad fiscalizadora presume que los precios fueron inflados.

Otro señalamiento de la ASF es que durante la ejecución de la obra, la contratista no contó con los servicios de un perito responsable de los trabajos, por lo que se le pidió a la empresa constructora la devolución de 371 mil pesos mas IVA que se le presupuestó por este concepto.

También se pidió a la constructora la devolución de otros 75 mil pesos etiquetados a la contratación de un Director Responsable de Obra, ya que no existía evidencia documental de su participación durante la ejecución de los trabajos.

Tampoco se encontró evidencia de los informes financieros que el Gobierno de Durango debió entregar al Poder Legislativo Federal de manera trimestral.

UNA OBRA CON RETRASOS

En la segunda auditoría realizada el año pasado, la ASF señaló que, a consecuencia del retraso en la ejecución de los trabajos, el Gobierno del Estado de Durango formalizó un convenio para prorrogar la fecha por otros 182 días naturales y se encontraba en proceso la realización de un nuevo convenio por otros 61 días naturales, con lo que se llegará al 65 por ciento de incremento del plazo original, en perjuicio de la población que requiere atención médica a través del sistema de salud estatal.

Durante el proceso de construcción de esta obra, el Gobierno de Durango no logró justificar el pago de 3.8 millones de pesos que se contabilizaron como «ajustes de costos».

UNA OBRA QUE NO TIENE ACTAS DE ENTREGA-RECEPCIÓN

En la tercera y última auditoría, concluida el pasado 14 de junio de 2018, la ASF emitió otras 10 observaciones por un monto superior a 57 millones de pesos por aclarar por la autorización y pago de conceptos no previstos en el catálogo original, sin contar con una investigación del costo de los insumos en el mercado.

Dentro de esos insumos, destacó la compra de despachadores de jabón de sensor que no cumplían con las especificaciones descritas en el contrato y un sobrecosto de 75 por ciento en la compra de botes de lámina para basura.

Asimismo, no se cumplieron los plazos para elaborar las actas de entrega-recepción de la obra, de finiquito y de extinción de derechos y obligaciones y no se aplicaron penas convencionales por más de cuatro millones de pesos por incumplimiento del programa de obra autorizado, por la deficiente calidad de los materiales utilizados en la señalética al exterior e interior del nosocomio y por carecer de puertas de acceso principal para el resguardo y cuidado de los bienes del Hospital de Especialidades.

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