Prudencia en el cierre de año

 

El Buen Fin de este atípico 2020 ha terminado. Si bien, el evento se alargó durante 12 días para evitar las aglomeraciones, el crecimiento del número de contagios por Covid-19 y la declaratoria de Semáforo Rojo en Durango, afectó notablemente el desenvolvimiento de la iniciativa en la región. Aunque no contamos todavía con información oficial publicada por los organismos coordinadores podemos evidenciar ciertos asuntos que pueden servir para la discusión.

En primer lugar, se hizo clara la afectación negativa que tuvo en el poder de consumo de la ciudadanía, la crisis económica que la nación ha sufrido durante los años 2019 y 2020. Ante una situación en la que más de la mitad de la población ha reportado problemas financieros, uno de cada cuatro sufrieron reducciones de sus salarios y el 17% de los mexicanos quedó sin empleo, no es de extrañar que el poder de compra se haya visto afectado negativamente y haya perjudicado las ventas.

La pandemia ha acelerado también la necesidad que tienen las empresas de innovar en relación con las ventas en línea. Si bien, la gran mayoría de las tiendas recibían tarjetas electrónicas antes del inicio de la pandemia, lo hacían bajo la modalidad de tarjeta física. Ante el confinamiento, se vieron en la necesidad de incorporar modalidades de pagos electrónicos de forma remota de manera urgente. VISA ha publicado que ha tenido un crecimiento del 39% en el número de transacciones de este tipo en relación con el año 2019.

Sin embargo, ha ocurrido también que, según datos del Banco de México, durante las semanas de la celebración del Buen Fin se llegó a dar un incremento de la demanda de billetes y monedas de hasta 53 mil 59 millones de pesos lo cual se reflejó en un aumento de la base monetaria con relación al año pasado. Este incremento fue consecuencia de los descuentos ofrecidos durante la temporada, así como del adelanto de aguinaldos que ofrecieron tanto diversas empresas privadas como los organismos públicos.

Definitivamente amigo radioescucha, si bien en este momento vivimos un respiro económico después de cinco trimestres continuos de decrecimiento, debemos tener presente que es posible que durante el próximo año la situación económica siga siendo difícil y que nuevos confinamientos afecten negativamente a nuestras empresas. En consecuencia, debemos estar prestos a aplicar todo lo que hemos aprendido durante el 2020 para que, con prudencia, disfrutemos de las próximas festividades mientras que nos preparamos para afrontar un difícil 2021 de buena gana.



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