Usar tecnologías tiene su precio 

El cambio de los Términos y Condiciones de WhatsApp ha sido motivo de un gran escándalo mundial con relación a la privacidad de esta aplicación. De acuerdo con el nuevo contrato, los usuarios de este servicio deberán autorizar que la empresa comparta datos con Instagram y Facebook, dado que ahora conforman un mismo conglomerado empresarial. De esta manera, las 4 apps más descargadas a nivel mundial en la pasada década (Facebook, Messenger, WhatsApp e Instagram) son todas propiedad de una misma compañía.

Lo que más llama la atención es que todas son aplicaciones gratuitas y que, en general, no piden pago alguno por utilizar sus servicios. En momentos como los actuales en que debemos pasar más tiempo en casa, las aplicaciones han sido útiles para entretener, trabajar, estudiar, visitar a los familiares y amigos. Cada vez más, las redes sociales y la mensajería sustituyen el espacio que anteriormente ocupaban la plaza, la esquina o el bar y en buena medida se han convertido en la base de la socialización actual.

Ahora bien, el modelo de negocios que subyace a esta industria se basa en la comercialización de datos personales. WhatsApp arguye que las conversaciones son privadas y que la empresa no tiene acceso al contenido de las mismas. Sin embargo, en realidad esto no hace falta. El negocio principal está en conocer la red de contactos y las interacciones que en ella se generan. Como bien dice el refranero popular: “dime con quién andas y te diré quién eres”.

En 2016 una empresa de nombre Cambridge Analytica utilizó datos recabados desde Facebook para inferir perfiles psicológicos de los usuarios con miras a fortalecer la campaña presidencial de Donald Trump. La estrategia dividió a millones de usuarios en subgrupos a los cuales abordó con publicidad personalizada a través del uso de noticias falsas. Especialistas consideran que esta estrategia fue clave en el triunfo electoral de Trump. El dueño de Facebook, Mark Zuckerberg, ante la recriminación sobre el uso de datos personales respondió que “no hubo filtración, los usuarios cedieron su información”.

Definitivamente, amigo radioescucha, el llamado es a ser muy precavidos con relación a la información que enviamos o publicamos en las redes sociales. La Comisión Federal de Comercio de los Estados Unidos comenzó un procedimiento antimonopolio contra Facebook por haber adquirido a sus potenciales competidores. Al respecto, la Fiscal General de Nueva York, Leticia James, refirió que “ninguna compañía debería tener tanto poder sin control sobre nuestra información personal y nuestras interacciones”. El desarrollo y resultado de este procedimiento aún está por verse. Pero debemos reconocer que usar aplicaciones tecnológicas, aunque sean gratuitas, tiene su precio.



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