Al final la ciudadanía es protagonista

 

El tercer y último debate presidencial para las elecciones del 2 de junio de 2024 se llevó a cabo sin grandes sorpresas. Desde la Ciudad de México, quienes aspiran al cargo presentaron sus argumentos en un evento que, esta vez, no contó con participación ciudadana. A tan solo doce días para los comicios, las encuestas continúan favoreciendo a Claudia Sheinbaum con una ventaja sostenida. Mientras tanto, Xóchitl Gálvez y Jorge Álvarez Máynez se enfrentan en un poco serio llamado mutuo a declinar, buscando consolidar una alternativa ante la líder de los sondeos.

El debate presidencial final, centrado en «Democracia y gobierno: diálogos constructivos», abordó subtemas como Política social, Inseguridad y crimen organizado, Migración y política exterior, así como Democracia, pluralismo y división de poderes. A pesar de la expectativa de un enfrentamiento directo entre los candidatos, el formato fue impugnado, optándose por tres rondas de preguntas lanzadas por los moderadores y una ronda de cuestionamientos formulados por los aspirantes y seleccionados por los moderadores. Además, el evento destacó por ofrecer traducción simultánea en maya, náhuatl y tsotsil.

La primera parte del debate, que se centró en los programas sociales, dejó claro que hoy por hoy ninguna de las candidaturas pone en duda su continuidad y todas ofrecen una mayor cobertura. El resto de los temas discutidos, en cambio, sí dejó asomar diferencias. En seguridad, por ejemplo, Claudia Sheimbaum no abordó la posibilidad de que los militares regresen a sus cuarteles, siendo que hace seis años esa era una de las principales banderas de la 4T. En cambio, Xóchitl Gálvez y Jorge Álvarez Máynez sí se pronunciaron por la desmilitarización.

Otro ejemplo de las diferencias tiene que ver con la división de poderes, pues claramente la postura de la candidata Sheimbaum es la que, hasta ahora, ha sostenido el presidente López Obrador; en tanto que Gálvez propone mantener el marco institucional vigente, mientras que Máynez se pronuncia por profundizar la autonomía de las entidades que no dependen del Ejecutivo federal.

Definitivamente, amigo radioescucha, tras el último debate presidencial, queda la incógnita sobre su impacto real de este ejercicio en las decisiones de los votantes. Históricamente, es bien sabido que las encuestas no siempre reflejan el veredicto de las urnas, revelando a menudo discrepancias notables entre las intenciones de voto y las elecciones definitivas. Con los cierres de campaña acercándose, el foco se desplaza poco a poco hacia los electores. Serán ellos quienes, con su voto, tendrán la última palabra y el verdadero protagonismo en este proceso electoral.



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