Cerrando puertas

 

El Senado de la República aprobó, con 68 votos a favor y 42 en contra, la polémica reforma a la Ley de Amparos. La iniciativa busca evitar las suspensiones provisionales en obras prioritarias del gobierno federal, cosa que ha generado un intenso debate sobre sus implicaciones y consecuencias para el estado de derecho.

El impulsor ha sido el senador morenista Ricardo Monreal Ávila quien argumenta que la reforma pretende proteger el principio de legalidad y evitar la discrecionalidad en la concesión de suspensiones. Monreal critica lo que él denomina la ‘dictadura de la toga’, refiriéndose a que un juez puede detener temporalmente la ejecución de una obra o de una ley mientras evalúa los argumentos de quienes solicitan los amparos.

Por otra parte, el senador del PAN, Damián Zepeda Vidales denuncia que la propuesta es inconstitucional, argumentando que elimina un derecho procesal clave para la defensa contra los abusos de autoridad. De igual manera, la senadora Laura Ballesteros Mancilla de Movimiento Ciudadano, enfatizó que la reforma compromete gravemente a aquellos que dependen del derecho de amparo en casos de daños al medio ambiente u otras decisiones arbitrarias. En la misma línea, German Martínez Cázares, senador del Grupo Plural, señaló que la reforma transgrede los compromisos adquiridos por México en tratados internacionales sobre derechos humanos fundamentales.

Por parte de la sociedad civil, más de 200 organizaciones, convocadas por México Unido contra la Delincuencia, han expresado su rechazo a la reforma, considerándola un ataque al derecho a la justicia, especialmente para personas en situación de vulnerabilidad. Asimismo, la Academia Mexicana de Ciencias Penales también se pronunció en oposición, temiendo que la reforma limite severamente la eficacia del juicio de amparo y atente contra la supremacía de los derechos humanos.

Definitivamente amigo radioescucha, es crucial considerar que existen solo dos vías para impugnar una ley o proyecto: el amparo y la declaración de inconstitucionalidad. Con la reforma, el amparo se ve comprometido. Sin embargo, la declaración de inconstitucionalidad está también en peligro toda vez que requiere de la votación de 8 ministros de la Suprema Corte. Actualmente, la 4T cuenta ya con 3 ministros incondicionales y para noviembre pueden colocar un cuarto. De tal modo que, paso a paso, las puertas se van cerrando.



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