#ContextoDeEmpresasFamiliares: Fernando Todd

Fernando Todd

A principios de este milenio fuimos convocados a una nueva etapa del entretenimiento, iniciada por un espectáculo televisivo que nos permitía ver seres humanos expuestos en un encierro 24 horas al día. Big Brother, se llamaba el programa, título que hacía referencia a un personaje del libro «1984», cuya principal característica era la omnipresencia del personaje incluso sin aparecer directamente en el desarrollo de los hechos. Sabías que estaba.

Esta novela, escrita a finales de la década de los 40, trataba de imaginar cómo sería el mundo del futuro. Esa fascinación humana por adivinarnos, se convierte en un mecanismo evolutivo que nos lleva a cumplimentar nuestro destino. Somos lo que pensamos que somos.

Hoy, ante un mundo sin certezas, debemos prepararnos para actuar. Pareciera que en México no bastó la llamada de atención que significó el cambio de régimen político, (mismo que es disruptivo, más allá de la evaluación que cada quien haga del mismo, en concordancia con sus filias y fobias, y esa disrupción conducirá inexorablemente a un cambio) y no nos bastará tampoco la reciente amenaza tarifaria de Trump que de cumplirse nos reduciría al menos un 1% el PIB con la consecuente pérdida de un millón de empleos. Pareciera que no espabilamos. Y es que vamos a ver. Cualquiera que sea el oficio, profesión, o empresa en la que te desenvuelvas tiene un alto porcentaje de posibilidad de cambiar radicalmente o desaparecer en el futuro cercano. Esto no le va a pasar a los «chavos». Nos va a pasar, nos está pasando, a todos. La buena noticia es que otras posibilidades habrán de inventarse, se están inventando. Me da gusto ver que hay familias que buscan iniciar nuevos modelos de generar riqueza, pero también tecnología y conocimiento, proyectos con sustentabilidad económica pero también compromiso social. Es momento de innovar, desde la trinchera en que te encuentres. La vida es un constante cambio. Se estima que un joven que actualmente esté estudiando, tendrá 7 empleos diferentes durante su vida laboral, de los cuales 5 no existen en este momento.

Pero dejemos el pesimismo para tiempos mejores. Es una etapa de crisis, partamos por la aceptación. Estamos viendo una clara política gubernamental de recorte al gasto público, incluso al grado de prescindir de personal en delegaciones federales (y repito, no estoy juzgando si es correcta o no, solo diciendo que es). La tendencia tiene una lógica: muchos de esos trámites (me refiero a áreas económico-administrativas) se hacen o podrán hacerse en línea. Pero no nos llamemos a sorpresa, lo mismo pasa en las notarías: hoy en día puedes hacer trámites que antes parecían complejos, como liquidar una empresa, en línea y sin necesidad de que un notario intervenga. A lo que voy es que estos cambios nos afectarán a todos.

¿Y qué pasa en las empresas? No quiero que escuchen esto de mí, pero quiero pensar que a esta altura ya lo intuyen: la contabilidad es electrónica también. Y los bancos comunican la información para alimentar el sistema. Estamos colocados a un sistema digital que conoce todo lo que haces y cómo lo haces. Dentro de muy poco solo te avisarán cuánto tienes que pagar de impuestos (si no se cobrarse en automático). Yo no sé qué clase de evolución sea está, pero en nuestro móvil ya tenemos un chip que nos identifica. Do the math.

Las empresas familiares que quieran abordar el tren al futuro, necesitan ser serias. Acordar internamente en el fuero de la familia cuál es su misión y visión como empresarios, para después planear y ejecutar desde la óptica de la innovación, adoptando las grandes cualidades que tienen las empresas familiares mexicanas: amor por el núcleo familiar, diversidad de talento, experiencias y sueños, energía física y mental.

Las épocas de crisis son también épocas de oportunidad y de poner a prueba al espíritu de supervivencia. Seamos solidarios en nuestro entorno, creamos en la región. Aunque este bien jodida. Aunque sea el desierto, es la tierra de papá. Aquí corrió el ferrocarril con el progreso a cuestas. Aquí cosimos estrellas en un balón de la Colonia Carolinas. Aquí nace más plata refinada que en ningún otro lugar, aquí se genera la proteína del país. Aquí sembraron las culturas del mundo, árabes, chinos, españoles, mexicanos, ¿que cosechan 100 años después, los hijos, los nietos, de esos inmigrantes aventureros y valientes? (y muy aguantadores para el calor, debieron ser). ¿Cuál es el futuro de nuestros hijos aquí?

Tenemos que definir el tipo de familia y de comunidad que queremos ser, identificar los talentos que tenemos para que nos hagan fuertes. Para elevarse con el viento en contra, como nos enseñó Francisco Sarabia.

Cuando escribo esto me entero de que un grupo de empresarios laguneros se reunieron con el Presidente para formar algún proyecto, no sé. El punto es que un amigo gomezpalatino, me hizo la apreciación de que el grupo no era lagunero, solo torreonense. También en Twitter vi que solo había una mujer en la delegación. Pequeñas apreciaciones que dicen mucho.

No es 1984, es el 2019. El Big Brother te está viendo. Ya te enganchó a la contabilidad, también.

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