Mayela Avila
Gómez Palacio, Durango (04/03/2026).- De los grandes centros de acopio industrial a las manos de cientos de recolectores en las calles; el reciclaje en nuestra región es una cadena de supervivencia y negocio.
Al respecto, el titular de la Unidad de Atracción de Inversiones Extranjeras en Durango, Arturo Ortiz Galán, informó que en la región de Gómez Palacio y Lerdo se generan diariamente entre 900 y mil toneladas de basura. De este volumen, el 15 por ciento es material aprovechable.
Lo anterior representa un mercado anual de entre 30 mil y 40 mil toneladas de residuos que logran reinsertarse en la cadena productiva, generando una derrama económica de hasta 450 millones de pesos al año.
El funcionario detalló que en la región, operan 15 grandes empresas dedicadas al acopio industrial, 50 centros de acopio medianos y una red de entre 500 y 700 recolectores informales que sustentan la actividad en la zona.
¿Qué es lo que más se recicla? El metal —incluyendo aluminio, cobre y chatarra— encabeza la lista, seguido por el papel y el cartón. Sin embargo, el plástico PET ha ganado terreno por su alto volumen de comercialización, junto a los residuos electrónicos, vidrios y materiales peligrosos.
En cuanto al alcance comercial de este negocio, Ortiz Galán detalló que los metales abastecen a industrias acereras ubicadas en Monterrey y Saltillo; mientras que el papel se destina a ciertas papeleras industriales o una empresa de biopapel ubicada en la capital de Durango, además de que gran parte del plástico triturado y separado tiene como destino final industrias dedicadas a la fabricación de envases y autopartes.
Por último, el reciclable electrónico se envía a ciudades como de Monterrey y Guadalajara.
Ortiz Galán apuntó que hay un un mercado importante de plástico de reciclado triturado y separado que lo mandan a Estados Unidos y Asia.

El negocio del reciclaje en La Laguna de Durango; entre el crecimiento y la informalidad
La industria del reciclaje en La Laguna de Durango enfrenta un panorama de claroscuros, debatiéndose entre el crecimiento impulsado por campañas municipales y el freno que supone la informalidad.
Homero del Bosque Chávez, empresario de una compañía que se dedica a este tipo de actividad y cuarto vicepresidente de Canacintra Gómez Palacio, informó que, si bien ha mejorado la cultura del manejo de residuos en la zona conurbada, el sector aún se considera incipiente.
Entre los principales obstáculos, el empresario señaló:
* La infraestructura limitada y la falta de participación ciudadana en centros de acopio.
* La ausencia de una cultura ambiental arraigada.
* Y principalmente, la actividad informal, que impide consolidar un modelo eficiente y competitivo.
Del Bosque Chávez detalló que en el mercado actual existe mayor demanda del PET y los metales, aunque advirtió que, al igual que otros materiales reciclables, los precios son altamente fluctuantes.
Así mismo, precisó que solo un pequeño porcentaje de las organizaciones locales logra exportar estos materiales, debido a que se requieren diversos permisos federales.
El empresario hizo un llamado a la ciudadanía a estar al pendiente para que, junto con la iniciativa privada, participen en la construcción de la reglamentación de la Ley de Economía Circular y con ello beneficiar a las empresas locales.
Los pepenadores: del basurero municipal a las calles
Los pepenadores son un eslabón en la cadena del reciclaje. Sin embargo, su labor está transitando de los basureros municipales a las calles, lo que plantea nuevos retos para las ciudades de la región.
En Lerdo, tras el incendio registrado la semana pasada en el basurero municipal, las autoridades han decidido regular esta actividad. Jorge Alberto Silva Loera, director de Servicios Públicos, informó que actualmente solo 60 recolectores operan dentro del sitio.
En Gómez Palacio, el director de Servicios Públicos, Benjamín Atilano, señaló que dentro del tiradero laboran entre 30 y 50 pepenadores que están sindicalizados.
Cabe señalar que hace seis años, el Ayuntamiento tenía registradas más de 300 personas al interior de este sitio, que también estaban agremiados a un sindicato.
Benjamín Atilano informó que la mayoría de los pepenadores ahora trabajan en las calles, esquinas y lotes baldíos, lo que complica las tareas de limpieza urbana.
Ante esto, el municipio busca lanzar, junto con el área de Ecología, una campaña de separación de basura en alianza con empresas locales para formalizar y eficientar el ciclo de los residuos.
